Autor: infoalimentacion

  • Alimentación cerró pre-acuerdo: 9,67% y bono de $100.000

    Alimentación cerró pre-acuerdo: 9,67% y bono de $100.000

    Alimentación cerró pre-acuerdo: 9,67% y bono de $100.000

    La FTIA y la FIPAA alcanzaron un pre-acuerdo paritario para el CCT 244/94 con un aumento del 9,67% para abril y una suma no remunerativa de $100.000.

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  • Las trabajadoras de Alimentación marcharon en el 8M

    Las trabajadoras de Alimentación marcharon en el 8M

    Las trabajadoras de Alimentación marcharon en el 8M

    Las mujeres de Alimentación salieron a las calles en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora para rechazar rechazar “el ajuste y la política de hambre” del Gobierno de Javier Milei.

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  • Reforma laboral: CGT y gremios resisten en redes y en la calle

    Reforma laboral: CGT y gremios resisten en redes y en la calle

    Reforma laboral: CGT y gremios resisten en redes y en la calle

     

    La CGT combina campaña digital con acciones territoriales en estaciones y plazas para frenar la reforma laboral. STIA y FTIA con voz propia, y voz pública en espacios populares.

     

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  • Apertura de importaciones: alerta en la industria alimentaria

    Apertura de importaciones: alerta en la industria alimentaria

    Apertura de importaciones: alerta en la industria alimentaria

    La apertura de importaciones impulsa alimentos extranjeros en góndolas y amenaza a la industria nacional, el empleo y la rentabilidad del sector alimenticio.

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  • Reforma laboral: el Gobierno acelera y crece el rechazo

    Reforma laboral: el Gobierno acelera y crece el rechazo

    Reforma laboral: el Gobierno acelera y crece el rechazo

     

    El Gobierno busca avanzar con la reforma laboral en sesiones extraordinarias. Sindicatos advierten que el proyecto habilita despidos, precarización y ataques a la negociación colectiva.

     

    El gobierno de Javier Milei volvió a poner en agenda la reforma laboral y aceleró gestiones para avanzar con la ley durante el período de sesiones extraordinarias. La iniciativa forma parte del núcleo duro del programa económico oficial y despierta un fuerte rechazo en el movimiento obrero organizado.

    Para los sindicatos, no se trata de una discusión técnica sino de un intento de consolidar un modelo que traslada el ajuste sobre las y los trabajadores, debilitando derechos históricos y habilitando nuevos atropellos patronales.

    Los movimientos del Gobierno para avanzar con la ley

    En las últimas semanas, el oficialismo intensificó negociaciones con bloques aliados para construir mayorías en el Congreso. El objetivo es tratar la reforma laboral junto a otros proyectos clave del Ejecutivo en febrero.

    Desde Casa Rosada sostienen que la iniciativa es necesaria para “modernizar” el mercado de trabajo y atraer inversiones. Sin embargo, el proyecto retoma e incluso profundiza lineamientos incluidos en el DNU 70/2023 y en la Ley Bases.

    Milei busca avanzar con la reforma laboral para flexibilizar las condiciones de trabajo.

     

    El proyecto impulsado por el Gobierno plantea una profunda modificación del régimen laboral. Entre los puntos más cuestionados se encuentran la fragmentación de la negociación colectiva y el impulso de convenios por empresa o región.

    También propone limitar el derecho de huelga, crear bancos de horas que reducen el pago de horas extras y modificar el sistema de indemnizaciones, abaratando el costo de los despidos.

    Un contexto que habilita los abusos patronales

    Desde el movimiento sindical advierten que estas propuestas no aparecen en el vacío. En un escenario de recesión, caída del consumo y cierre de empresas, la reforma laboral funciona como un incentivo a la precarización.

    Los conflictos recientes en distintas ramas industriales muestran cómo las patronales avanzan con despidos, pagos fraccionados y cierres, amparadas en un Estado que se retira de su rol de control.

    La Ley de Modernización Laboral introduce un nuevo sistema indemnizatorio, crea un fondo de asistencia al despido, flexibiliza la organización de la jornada y redefine el esquema de vacaciones, horas extra y sumas variables. Límites a la acción sindical, derecho a huelga y blanqueo.

    Frente al avance del proyecto, la CGT y las CTA comenzaron a endurecer su postura. Las centrales sindicales advirtieron que, si el Gobierno insiste con la reforma, no se descartan nuevas protestas y medidas de fuerza a nivel nacional.

    Desde los gremios sostienen que la reforma apunta a debilitar a las organizaciones sindicales, recortando su financiamiento y limitando su capacidad de defensa colectiva.

    Un proyecto que retoma viejos fracasos

    El intento de avanzar con una reforma laboral regresiva tiene antecedentes en la historia reciente. Iniciativas similares durante los gobiernos de De la Rúa y Alfonsín generaron fuerte conflictividad social y terminaron fracasando por la resistencia obrera.

    Para los sindicatos, el actual proyecto repite esos errores y desconoce el rol del trabajo como pilar del desarrollo económico y social del país.

    El proyecto de reforma laboral favorece la precarización y atenta contra derechos adquiridos.

    Ante este escenario, el movimiento obrero reafirma una estrategia basada en la organización, la unidad y la movilización. Plenarios, encuentros y acciones conjuntas buscan frenar una reforma que consideran regresiva.

    Desde el STIA y otros gremios advierten que la defensa de los derechos laborales es inseparable de la defensa de la industria nacional y del empleo registrado.

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    Una disputa de fondo sobre el modelo de país

    La discusión por la reforma laboral expresa una disputa más profunda. De un lado, un modelo que prioriza la desregulación, la apertura indiscriminada y la reducción de derechos. Del otro, la defensa del trabajo, la producción y la justicia social.

    Para el sindicalismo, la salida a la crisis no es flexibilizar ni despedir, sino fortalecer el mercado interno, proteger la industria y garantizar condiciones dignas para las y los trabajadores.

  • Efecto Milei: cierra una textil con 100 años de historia

    Efecto Milei: cierra una textil con 100 años de historia

    Efecto Milei: cierra una textil con 100 años de historia

    Cerró la textil Emilio Alal y despidió a 260 trabajadores. La crisis golpea al sector y se suma a otros cierres por la apertura indiscriminada de importaciones y la contracción del mercado interno.

     

    l cierre de una empresa centenaria vuelve a encender alarmas en la industria nacional. La textil Emilio Alal, fundada en 1914, anunció el cese de sus operaciones y la desvinculación de 260 trabajadores.

    Para el movimiento obrero, no es un episodio aislado. Se trata de un síntoma de época: caída del consumo, avance importador y un marco político que, con la reforma laboral en carpeta, habilita más atropellos patronales.

    Una historia industrial que termina en despidos

    Emilio Alal confirmó el cierre total de sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y Chaco. La empresa atribuyó la decisión a un “contexto económico y comercial adverso” y a problemas de competitividad.

    Detrás del lenguaje empresarial, queda el dato social: 260 familias empujadas a la incertidumbre. En territorios donde el empleo industrial no se reemplaza con promesas de “eficiencia”.

    La centenaria empresa Emilio Alal, cuya actividad era principalmente la fabricación de productos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, no resistió el modelo libertario.

     

    En los últimos días, otra textil sumó conflicto: Eseka S.A. (lencería para marcas como Cocot y Dufour) afronta despidos y pagos fraccionados de salarios, con tensión en planta y protestas.

    El cuadro viene de arrastre. En el último trimestre de 2025 ya se registraban recortes en TN & Platex, cierres en Luxo y Vulcalar, y suspensiones en Textilana, entre otros casos del sector.

    A esto se suman menciones recientes a otras firmas textiles en dificultades y ajustes de personal al inicio de 2026. La señal es clara: el sector está bajo fuego cruzado.

    Las empresas hablan de costos y competitividad, pero el termómetro real está en el bolsillo. Con consumo interno planchado, los talleres y plantas pierden volumen, y las patronales descargan el ajuste con suspensiones y despidos.

    El resultado es un círculo vicioso: menos empleo, menos consumo, más cierres. Una economía que se “ordena” a fuerza de achicar la vida cotidiana de las mayorías.

    El caso Lamb Weston: el ajuste también pega en alimentos

    El golpe no es solo textil. La multinacional Lamb Weston abrió un conflicto por el cierre de su planta en Munro, con cien puestos en discusión y tensión en audiencias, según reportes periodísticos de enero.

    En el enfoque gremial, el caso funciona como espejo: cuando el modelo premia la rentabilidad rápida y castiga la producción, las fábricas pasan a ser “variables de ajuste” y el trabajo queda en la intemperie.

    El modelo económico de Milei consolida ganadores y perdedores.

     

    En este contexto, el intento de reforma laboral opera como amenaza de fondo. Si se debilitan las protecciones, la balanza se inclina aún más hacia las patronales: más presión sobre salarios, más precarización y menos capacidad de respuesta.

    El sindicalismo lo lee en clave concreta: cada cierre, cada pago en cuotas, cada despido “por reestructuración” se vuelve más fácil cuando el Estado se retira y naturaliza el conflicto como costo inevitable.

    Ante el avance del ajuste, la salida no es individual. La experiencia histórica del movimiento obrero marca un camino: organización en planta, unidad entre sectores y construcción de solidaridad para sostener cada conflicto.

    Cuando una empresa baja la persiana, no cierra solo una línea productiva. Se rompe un entramado de saberes, familias y comunidad. Defender la industria es defender trabajo, derechos y futuro.

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  • Alimentación logró un acuerdo en Alijor tras semanas de lucha

    Alimentación logró un acuerdo en Alijor tras semanas de lucha

    Alimentación logró un acuerdo en Alijor tras semanas de lucha

    El STIA Buenos Aires alcanzó un acuerdo en Alijor para el pago de salarios adeudados, tras movilizaciones y acampe en defensa de los derechos laborales.

    El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) Buenos Aires logró una resolución favorable en el conflicto con la empresa Alijor, tras semanas de lucha sostenida por las y los trabajadores.

    El acuerdo permitió el cobro de salarios adeudados y representó un paso clave en la defensa de los derechos laborales, en un contexto marcado por ajustes, precarización y ataques a la industria nacional.

    Un conflicto marcado por incumplimientos salariales

    El conflicto se desató cuando la empresa Alijor incumplió con el pago de la primera quincena salarial, abonando apenas un 20 por ciento de los sueldos correspondientes.

    Alijor fue denunciado en muchas ocasiones por el STIA Buenos Aires.

     

    Esta situación generó un profundo malestar entre las y los trabajadores, quienes denunciaron la falta de respuestas por parte de la empresa y la ausencia de una propuesta salarial acorde a la realidad económica.

    Movilización, acampe y unidad de los trabajadores

    Frente a los incumplimientos, las y los trabajadores resolvieron profundizar las medidas de fuerza. Las acciones incluyeron movilizaciones y un acampe, con fuerte participación de la Comisión Interna y acompañamiento del STIA.

    La presión colectiva y la solidaridad entre compañeros fueron determinantes para forzar una instancia de negociación real y avanzar hacia una salida al conflicto.

    Alijor es una empresa con un largo historial de incumplimientos y atropellos contra sus empleados.

     

    El acompañamiento permanente del STIA Buenos Aires fue clave para destrabar la situación. La conducción gremial sostuvo el reclamo, fortaleció la organización interna y respaldó cada acción definida por los trabajadores.

    Gracias a esta estrategia, la empresa se vio obligada a pagar la deuda salarial, logrando un acuerdo que fue celebrado como una victoria colectiva.

    Una historia de reclamos e irresponsabilidad empresarial

    El conflicto actual no fue un hecho aislado. Las y los trabajadores de Alijor vienen denunciando desde hace tiempo incumplimientos, ofertas salariales irrisorias y una conducta empresarial marcada por la falta de diálogo.

    Desde el sindicato señalaron que la empresa priorizó sus ganancias por sobre los derechos laborales, profundizando un clima de incertidumbre y conflicto permanente.

    Contexto político y ofensiva patronal

    Desde el STIA advierten que estos conflictos se inscriben en un marco más amplio. Las políticas económicas del gobierno de Javier Milei han provocado una fuerte caída de la producción y un avance de los atropellos patronales.

    El gobierno de Milei avanza con las desregulaciones y el ataque a las trabajadoras y trabajadores.

     

    La desregulación, la apertura indiscriminada de importaciones y el intento de reforma laboral generan un escenario propicio para el incumplimiento de derechos y la precarización del empleo.

    La reforma laboral y el retroceso en derechos

    El proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno habilita nuevas formas de abuso empresarial. Para el STIA, este marco político alienta conductas como las adoptadas por Alijor.

    La flexibilización y la pérdida de protección legal dejan a las y los trabajadores en una situación de mayor vulnerabilidad, profundizando los conflictos en los lugares de trabajo.

    Desde el sindicato remarcaron que el acuerdo alcanzado demuestra la importancia de la unidad, la solidaridad y la organización colectiva para defender los derechos conquistados.

    Si bien el pago de los salarios representa un avance fundamental, el STIA continuará acompañando los reclamos pendientes y vigilando el cumplimiento de los acuerdos.

    Alijor, una lucha que continúa

    El conflicto en Alijor dejó una enseñanza clara para el conjunto de la clase trabajadora. Solo la lucha colectiva permite enfrentar los incumplimientos empresariales y un modelo económico que atenta contra el empleo.

    El STIA Buenos Aires reafirmó su compromiso de seguir defendiendo cada puesto de trabajo, convencido de que la organización es la principal herramienta frente al ajuste y la desprotección.

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  • STIA Buenos Aires reforzó la presencia gremial en fábricas

    STIA Buenos Aires reforzó la presencia gremial en fábricas

    STIA Buenos Aires reforzó la presencia gremial en fábricas

    Durante diciembre y enero, el Consejo Directivo del STIA Buenos Aires intensificó las recorridas por fábricas, acompañando conflictos y defendiendo derechos laborales.

     

    Durante los meses de diciembre y enero, el Consejo Directivo del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) Buenos Aires desplegó una intensa agenda territorial. Las recorridas por fábricas y los encuentros con trabajadoras y trabajadores se consolidaron como una herramienta central de gestión gremial.

    La conducción encabezada por Sergio Escalante, junto a la secretaria adjunta, Paola Benítez,  y miembros del Consejo Directivo, priorizó la presencia en los establecimientos para conocer de primera mano las problemáticas laborales, fortalecer la organización y acompañar los conflictos en un contexto adverso para la industria nacional.

    Presencia en las fábricas y escucha activa

    Desde el inicio de su gestión, Sergio Escalante asumió el compromiso de recorrer las fábricas y mantener reuniones directas con las y los trabajadores. Estas visitas permiten conocer en profundidad las condiciones laborales y las tensiones que atraviesan los establecimientos.

    El contacto directo favorece una escucha activa, donde se comparten preocupaciones, se reciben críticas constructivas y se delinean acciones concretas. La conducción gremial entiende estas instancias como clave para fortalecer el vínculo entre sindicato y base trabajadora.

    Acompañamiento a los conflictos laborales

    Las recorridas también cumplieron un rol central en el acompañamiento de conflictos laborales. El Consejo Directivo se hizo presente ante despidos arbitrarios, persecuciones sindicales y situaciones de vulneración de derechos en distintas empresas del sector.

    En casos recientes, la intervención gremial permitió presentar denuncias ante el Ministerio de Trabajo y lograr la reincorporación de trabajadores despedidos. La unidad, la solidaridad y la organización volvieron a demostrar su eficacia como herramientas de defensa colectiva.

    El conflicto en Lamb Weston y la defensa del empleo

    En el marco de esta agenda, el STIA Buenos Aires participó de una acción conjunta en la planta de Lamb Weston, en Munro. Delegados de fábrica, concejales de Vicente López y referentes sindicales y políticos se reunieron para expresar su apoyo a las y los trabajadores.

    El secretario general del STIA Buenos Aires junto a trabajadoras y trabajadores de Lamb Weston.

    La empresa anunció el cierre de la planta, poniendo en riesgo el sustento de unas 100 familias. Mientras la patronal alude conflictos con vecinos y el municipio, desde el sindicato advierten que el trasfondo es el modelo económico vigente.

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    Solidaridad y militancia organizada

    Cada visita a las fábricas fue también una muestra concreta de solidaridad con las y los trabajadores en lucha. La presencia del sindicato refuerza la confianza y envía un mensaje claro frente a las patronales: los conflictos no se enfrentan en soledad.

    La militancia gremial tuvo un rol protagónico en este proceso. Comisiones internas, delegados y activistas participaron activamente en las recorridas, consolidando una construcción colectiva basada en el compañerismo y el compromiso.

    Frente a la reforma laboral, más organización

    En un escenario marcado por ajustes, caída del consumo y presiones desregulatorias, el STIA Buenos Aires mantiene una postura firme contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno. Desde la conducción advierten que estas iniciativas profundizan la precarización y habilitan abusos empresariales.

    La estrategia gremial apuesta a redoblar la organización en los lugares de trabajo. Para el sindicato, la defensa de los derechos laborales y de la industria nacional requiere presencia territorial, unidad y una militancia activa.

    Gestión gremial y decisiones colectivas

    Las reuniones periódicas del Consejo Directivo forman parte de esta dinámica de trabajo. En estos encuentros se evalúan conflictos, se definen estrategias y se establecen objetivos a corto y mediano plazo.

    Sergio Escalante y Paola Benítez encabezan las acciones gremiales del STIA.

    La conducción destaca que el respeto, el diálogo y la responsabilidad son pilares de esta etapa. Cada decisión busca fortalecer al sindicato y mejorar las condiciones de vida de las familias trabajadoras del sector.

    Un sindicato en movimiento

    El STIA Buenos Aires cerró el año y comenzó el siguiente con una fuerte impronta territorial. Logros como recategorizaciones, bonos extraordinarios y resoluciones favorables en conflictos laborales reflejan una conducción activa y presente.

    Con la consigna de transformar la realidad fábrica por fábrica, el sindicato reafirma su compromiso con las y los trabajadores. La organización colectiva sigue siendo el motor para enfrentar un contexto complejo y defender los derechos conquistados.

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  • La industria cayó 8,7% en noviembre y no encuentra piso

    La industria cayó 8,7% en noviembre y no encuentra piso

    La industria cayó 8,7% en noviembre y no encuentra piso

    El IPI del INDEC marcó en noviembre una caída interanual del 8,7%. Alimentos y bebidas bajó 7,8%. Se agrava el empleo y el frente externo.

     

    Noviembre dejó un dato que en las plantas se siente antes que en las planillas: la industria se desplomó y el golpe también llegó a alimentos y bebidas. Con consumo débil, suspensiones y cierres, el ajuste se traduce en menos turnos, menos horas y más incertidumbre.

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  • Venezuela bajo ataque: la CGT rechazó la intervención de USA

    Venezuela bajo ataque: la CGT rechazó la intervención de USA

    Venezuela bajo ataque:la CGT rechazó la intervención de USA

    La CGT condenó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y advirtió sobre el riesgo para la paz regional. Las CTA denunciaron un secuestro y alertaron por el saqueo de recursos.

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