Etiqueta: Industrias
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Cerraron 22.608 empresas en dos años y el consumo no repunta
Ya cerraron 22.608 empresas en dos años y el consumo no repunta
Cierres, concursos y caída de rentabilidad marcan el panorama productivo. La industria alimentaria no escapa al fenómeno que sacude a todos los sectores.
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Milei destruyó 294.000 empleos registrados
Milei destruyó 294.000 empleos registrados
En dos años de gestión libertaria, el empleo registrado se desplomó y la industria argentina quedó como la segunda con mayor caída industrial del mundo.
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Efecto Milei: cierra una textil con 100 años de historia
Efecto Milei: cierra una textil con 100 años de historia
Cerró la textil Emilio Alal y despidió a 260 trabajadores. La crisis golpea al sector y se suma a otros cierres por la apertura indiscriminada de importaciones y la contracción del mercado interno.
l cierre de una empresa centenaria vuelve a encender alarmas en la industria nacional. La textil Emilio Alal, fundada en 1914, anunció el cese de sus operaciones y la desvinculación de 260 trabajadores.
Para el movimiento obrero, no es un episodio aislado. Se trata de un síntoma de época: caída del consumo, avance importador y un marco político que, con la reforma laboral en carpeta, habilita más atropellos patronales.
Una historia industrial que termina en despidos
Emilio Alal confirmó el cierre total de sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y Chaco. La empresa atribuyó la decisión a un “contexto económico y comercial adverso” y a problemas de competitividad.
Detrás del lenguaje empresarial, queda el dato social: 260 familias empujadas a la incertidumbre. En territorios donde el empleo industrial no se reemplaza con promesas de “eficiencia”.

La centenaria empresa Emilio Alal, cuya actividad era principalmente la fabricación de productos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, no resistió el modelo libertario. En los últimos días, otra textil sumó conflicto: Eseka S.A. (lencería para marcas como Cocot y Dufour) afronta despidos y pagos fraccionados de salarios, con tensión en planta y protestas.
El cuadro viene de arrastre. En el último trimestre de 2025 ya se registraban recortes en TN & Platex, cierres en Luxo y Vulcalar, y suspensiones en Textilana, entre otros casos del sector.
A esto se suman menciones recientes a otras firmas textiles en dificultades y ajustes de personal al inicio de 2026. La señal es clara: el sector está bajo fuego cruzado.
Las empresas hablan de costos y competitividad, pero el termómetro real está en el bolsillo. Con consumo interno planchado, los talleres y plantas pierden volumen, y las patronales descargan el ajuste con suspensiones y despidos.
El resultado es un círculo vicioso: menos empleo, menos consumo, más cierres. Una economía que se “ordena” a fuerza de achicar la vida cotidiana de las mayorías.
El caso Lamb Weston: el ajuste también pega en alimentos
El golpe no es solo textil. La multinacional Lamb Weston abrió un conflicto por el cierre de su planta en Munro, con cien puestos en discusión y tensión en audiencias, según reportes periodísticos de enero.
En el enfoque gremial, el caso funciona como espejo: cuando el modelo premia la rentabilidad rápida y castiga la producción, las fábricas pasan a ser “variables de ajuste” y el trabajo queda en la intemperie.

El modelo económico de Milei consolida ganadores y perdedores. En este contexto, el intento de reforma laboral opera como amenaza de fondo. Si se debilitan las protecciones, la balanza se inclina aún más hacia las patronales: más presión sobre salarios, más precarización y menos capacidad de respuesta.
El sindicalismo lo lee en clave concreta: cada cierre, cada pago en cuotas, cada despido “por reestructuración” se vuelve más fácil cuando el Estado se retira y naturaliza el conflicto como costo inevitable.
Ante el avance del ajuste, la salida no es individual. La experiencia histórica del movimiento obrero marca un camino: organización en planta, unidad entre sectores y construcción de solidaridad para sostener cada conflicto.
Cuando una empresa baja la persiana, no cierra solo una línea productiva. Se rompe un entramado de saberes, familias y comunidad. Defender la industria es defender trabajo, derechos y futuro.
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El modelo de Milei pone en jaque más de 430 mil empleos industriales
El modelo de Milei pone en jaque más de 430 mil empleos industriales por una apertura comercial sin red de contención
Un informe de Fundar advierte que, sin medidas complementarias, la liberalización del comercio podría destruir miles de empleos. El sector alimenticio entre los más afectados si no se toman medidas de protección.
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El empleo industrial retrocede mientras crecen las importaciones
Desde el inicio de la gestión de Cambiemos ya se perdieron 66.4000 empleos industriales de acuerdo a datos oficiales
De acuerdo a datos oficiales del Ministerio de Trabajo a partir del Sistema Integrado Previsional (SIPA), durante el mes de julio de 2017 se destruyeron 1.600 puestos de trabajo del sector industrial, mientras que la medición sin estacionalidad revela que la contracción fue de 900 empleos, la comparativa con el mes de julio de 2016 alcanza un acumulado de 30.300 pérdidas de puestos industriales.
Los números negativos del empleo industrial se suman de a los publicados esta semana vinculados al déficit de la balanza comercial durante el mes de agosto que arroja un saldo negativo para el país de u$s 4.500 millones en lo que va del año.
Los datos dados a conocer esta semana no sorprenden dado que la caída del trabajo industrial se relaciona directamente con el crecimiento de las importaciones de bienes de consumo; un fenómeno que se refleja en el creciente déficit de la balanza comercial, el cual se prevé que alcance un récord histórico para fin de año.
Sin embargo, la apertura de las importaciones no es el único factor que afecta el desempeño del mercado laboral del sector industrial. Los aumentos de tarifa, la caída de la demanda interna, la política monetaria contractiva y la política de gestión de los conflictos laborales desde el Ministerio de Trabajo, son variables que contribuyen a la creación de un escenario desfavorable para los trabajadores manufactureros.
Si bien desde el Ejecutivo rescatan como indicadores positivos el crecimiento del trabajo en términos desestacionalizados registrado durante los últimos 14 meses, lo cierto es que esta tendencia está siendo impulsada por el sector público y por monotributistas; mientras que la industria nacional permanece estancada y el empleo industrial en franco retroceso.
El caso del empleo en en el sector de las industrias de alimentación es el menos comprometo de acuerdo a los últimos datos oficiales. Hasta el cierre del 2016, de acuerdo a datos del Indec, el sector de Alimentos, bebidas y tabaco, tuvo una variación negativa a nivel nacional de -2.322, lo que equivale a una merma del -0,6%, mientras que en el otro extremo, el sector de la metalmecánica figura como el más golpeado, con una pérdida de 21.615 puestos de trabajo, lo que equivale una variación porcentual del -6,1%.
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El empleo industrial sigue en caída
La destrucción de empleo en el sector de alimentación es el menor entre las ramas industriales
Según el Informe del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, 62.817 trabajadores industriales registrados perdieron su empleo durante los dos últimos años. La pérdida de fuentes laborales manufactureras se mantiene constante desde septiembre de 2015 y representa una merma negativa del -5%.
Según el estudio, la destrucción de empleo es mayor que la ocasionada por la crisis de 2008 y revela que el estancamiento se originó en el último trimestre de 2011 y mantiene una tendencia creciente que aún no encuentra piso. De hecho, de acuerdo al documento elaborado por la CTA, » la cantidad de trabajadores en la industria manufacturera en mayo de 2017 (último registro disponible) fue la más baja desde agosto de 2010«.
En el caso del sector de industrias de la alimentación, que se analiza junto con bebidas y tabaco, la pérdida de 2.322 empleos representa el menor registro entre todas las ramas manufactureras; mientras que la merma más importante es la del sector de la metalmecánica que por la pérdida de 21.615 puestos de trabajo registra una variación del -6,1%.

De acuerdo a las estadísticas el declive del empleo fabril se agudiza en los últimos 20 meses y tiene un alcance nacional. La media de la pérdida de empleos fabriles a nivel nacional es del 3,4% y en los extremos se encuentra la provincia de Tierra del Fuego que sufrió una reducción del -24,9% de las fuentes de trabajo manufactureras, mientras que en La Pampa el empleo registrado presenta un crecimiento excepcional del 1,4%.

El informe concluye con una observación del contexto de análisis y un interrogante que se vincula con la sustentabilidad del modelo económico actual:
«Actualmente el empleo en la industria no solo no ha acompañado el crecimiento registrado desde mediados de 2016 (sin entrar aquí en las caracterizaciones que puedan efectuarse sobre dicho proceso) sino que, por el contrario, ha contribuido significativamente a mantener el comportamiento anémico del mercado de trabajo. Para ponerlo en pocas palabras, desde julio de 2016 el motor del crecimiento del empleo ha sido la construcción, mientras que la industria continúa operando como contrapeso de signo negativo. Nuevamente, cabe interrogarse sobre la sustentabilidad de este proceso en el tiempo y sobre cuáles serán los sectores que impulsarán el mercado de trabajo en el futuro cercano, pregunta que permanece abierta en nuestro país desde hace varias décadas.»
Ver informe completo del Observatorio del Derecho Social de la CTA



