Se pasó a cuarto intermedio en la reunión paritaria entre la Federación de los Trabajadores de Alimentación y la Cámara de Industriales de Productos Alimenticios
A pesar de los aumentos de hasta 20% en el valor de sus productos por la corrida cambiaria, las alimenticias más importantes negaron ante la Secretaría de Comercio el traslado a precios de la devaluación
Al igual que los funcionarios macristas, el presidente de la cámara de empresas alimenticias, Daniel Funes de Rioja, habló de “turbulencia” al referirse a la devaluación que se tradujo en aumentos generalizados y subas de los precios de productos alimenticios en más de un 20%
Mientras el Gobierno pidió que las alimenticias tuvieran «responsabilidad social» en el traslado de la devaluación a los precios, la patronal del sector respondió subiendo los precios y ofreciendo paritarias apenas equiparables al techo del Gobierno
La Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA) comunicó el rechazo a la propuesta de la cámara del 15% en tres pagos y cláusula gatillo en febrero
Las empresas alimenticias finalmente llevaron su estructura de costos a la Secretaría de Comercio de la Nación, después que el presidente Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal, amenazaran con controlar el traslado de la devaluación a los precios entre los privados
Varios de los empresarios convocados por la Secretaría de Comercio de la Nación para que no trasladen la devaluación a los precios, se pusieron en guardia y pidieron que no haya una caza de brujas
Mientras ni por pedido presidencial los empresarios amigos de Macri bajan los precios, el Gobierno lanzó el Gran Acuerdo Nacional en busca de consenso para el ajuste fiscal.
Daniel Funes de Rioja, vicepresidente 2° de la UIA y presidente de la Copal, manifestó que pese que «nadie preveía cimbronazos hay impacto en los precios de los alimentos por la devaluación».
Molino Cañuelas, la principal proveedoras de harina del mercado, fue señalada por especular con el precio del pan que podría pasar a costar de $52 a $65 tras aumentos cercanos al 80%