La agroindustria exportó US$5.654 millones en septiembre

Las exportaciones agroindustriales argentinas sumaron US$5.654 millones y 11,43 millones de toneladas en septiembre de 2026. El valor creció 14% interanual y el volumen aumentó 17%, según la Secretaría de Agricultura. El resultado combina productos primarios y derivados industriales, con diferencias importantes entre cadenas y mercados.

En los primeros nueve meses del año, los embarques del conjunto agroindustrial alcanzaron US$43.206 millones y 95,73 millones de toneladas. Las subas fueron de 13% en valor y 11% en cantidades frente al mismo período de 2025. Agricultura calificó el volumen acumulado como un máximo histórico para ese período.

Las cifras, difundidas el 21 de octubre, fueron elaboradas por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional sobre estadísticas del INDEC. El informe permite identificar una expansión de las ventas externas. Su lectura requiere distinguir el resultado agregado de la situación de cada actividad y del desempeño del mercado interno.

Más volumen, con diferencias en el valor por tonelada

En septiembre, las cantidades crecieron más que el valor exportado. Al relacionar ambas variaciones, el ingreso medio por tonelada del conjunto resulta aproximadamente 2,6% menor al de un año antes. Es un cálculo sobre dos tasas redondeadas y refleja también cambios en la composición de los productos vendidos.

Ese promedio no equivale a una cotización internacional ni mide la rentabilidad de una empresa. Puede variar porque cambian los precios, las cantidades relativas de cada producto o los destinos. Exportar más toneladas de un bien de menor valor unitario modifica el promedio aunque otros productos mantengan sus precios.

En el acumulado de enero a septiembre ocurrió lo contrario: el valor creció más que el volumen. Con las tasas informadas, la relación media entre dólares y toneladas mejoró cerca de 1,8%. La comparación muestra por qué conviene separar el movimiento de un mes de la trayectoria de los nueve meses.

Los complejos que impulsaron septiembre

La cebada y el maíz presentaron las mayores subas relativas entre los complejos destacados por Agricultura. La primera aumentó 276% en volumen y 311% en valor; el segundo creció 112% y 121%, respectivamente. Las tasas miden la variación frente a septiembre de 2025 y no indican, por sí solas, su aporte en dólares al total.

También avanzaron el complejo del olivo, con 53% más volumen y 32% más valor; el trigo, con 25% y 34%; y las legumbres, con 16% y 15%. Cada par de tasas describe una relación distinta entre las cantidades enviadas y los ingresos obtenidos.

Para la industria elaboradora, el informe incluye un dato específico: las preparaciones alimenticias crecieron 9% en volumen y 13% en valor durante septiembre. Los productos vitivinícolas registraron incrementos de 7% y 3%. Son categorías diferentes del total agroindustrial, que también incorpora materias primas sin elaboración alimenticia.

La distinción importa para evaluar el agregado de valor. Un aumento del conjunto puede estar impulsado por granos, carnes, aceites o alimentos preparados en proporciones diferentes. Para atribuir el crecimiento al procesamiento industrial hace falta observar la composición de las ventas, además de su monto global.

Nueve meses de expansión en varias cadenas

Entre enero y septiembre, 33 de los 54 complejos analizados mejoraron sus ventas. Esa distribución muestra una expansión extendida, aunque incompleta. La información agregada convive con cadenas que enfrentan otras condiciones comerciales y productivas.

El girasol aumentó 83% en volumen y 82% en valor. El complejo porcino registró subas de 72% y 96%, mientras las ventas ovinas avanzaron 47% y 87%. Estos resultados corresponden a complejos completos y mantienen una escala distinta de las cifras de un establecimiento o de una categoría particular de producto.

Los lácteos crecieron 17% en cantidades y 8% en valor. Pesca y acuicultura aumentó 8% y 20%, y el complejo bovino, 2% y 33%. Las diferencias entre tasas muestran que el ingreso por tonelada tuvo comportamientos distintos según la cadena durante los nueve meses.

La apicultura, por su parte, registró aumentos de 33% en volumen y 49% en valor. Las legumbres acumularon 32% y 35%. El informe permite ubicar actividades regionales dentro del comercio exterior agroindustrial sin equiparar sus tamaños ni sus estructuras de costos.

La mitad de las ventas se concentra en diez destinos

India, China, Vietnam, Brasil y Estados Unidos encabezaron el listado de destinos por valor. Los diez principales compradores reunieron el 50% de las ventas agroindustriales, según Agricultura. Esa concentración vuelve relevantes las condiciones de acceso y la continuidad de los vínculos comerciales con esos mercados.

Las oportunidades externas también dependen de exigencias sanitarias, trazabilidad y requisitos específicos por producto. El portal analizó recientemente las auditorías sanitarias vinculadas con las exportaciones argentinas. El acceso habilitado necesita sostenerse con controles y capacidad de cumplimiento a lo largo de la cadena.

La participación de proveedores locales, transporte, plantas de procesamiento y servicios portuarios explica el alcance productivo de los embarques. El dato de exportación registra la venta del bien al exterior. Para medir su efecto sobre el empleo regional se requieren, además, registros laborales y de actividad de esos eslabones.

Cómo encaja la agroindustria en el comercio nacional

El INDEC informó exportaciones totales de bienes por US$10.036 millones en septiembre y por US$77.267 millones en enero-septiembre. Al compararlas con los montos agroindustriales, la participación resulta cercana al 56% en ambos períodos. Los cálculos mantienen separados el universo nacional y el recorte sectorial de Agricultura.

Para el comercio total de bienes, el saldo de septiembre fue positivo en US$2.976 millones. El acumulado de los nueve meses registró un superávit de US$21.198 millones. Son saldos del conjunto de la economía; no representan el balance comercial propio de la agroindustria.

Las estadísticas de bienes tampoco equivalen a ingreso neto de divisas disponible para cada cadena. Los montos exportados no descuentan insumos importados, fletes, financiamiento ni otros costos. La competitividad de los establecimientos necesita analizarse con esas variables y con la evolución de sus ventas internas.

El aumento exportador convive con los problemas fabriles examinados en el informe de InfoAlimentación sobre cierres y paradas en distintas cadenas industriales. La expansión externa de un agregado no determina una mejora uniforme del empleo, los salarios o la utilización de las plantas.

El próximo informe de intercambio comercial del INDEC está previsto para el 19 de noviembre. Esa publicación permitirá actualizar el cuadro nacional con las operaciones de octubre. Para la agroindustria, el seguimiento por complejo continuará siendo necesario para distinguir cuánto aportan los volúmenes, los valores y la composición de los envíos.