Paritaria de Alimentación: audiencia clave este martes

Este martes 29 de septiembre, la Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y la cámara empresaria FIPAA vuelven a sentarse a negociar la actualización salarial del Convenio Colectivo de Trabajo 244/94, que regula las condiciones de unos 80.000 trabajadores de la industria alimentaria en todo el país. Las cuatro audiencias anteriores terminaron sin acuerdo. El entendimiento vigente cubría hasta agosto, de modo que septiembre transcurre sin escala definida.

El punto de partida: el acuerdo de junio

El 22 de junio, la FTIA y la FIPAA cerraron el primer acuerdo de la paritaria 2026-2027. El entendimiento incluyó una suma extraordinaria no remunerativa de $120.000 para la categoría inicial, pagada en dos cuotas: $70.000 en junio y $50.000 en julio, con valores proporcionales para las categorías superiores.

Además fijó un aumento del 9% sobre los salarios básicos desde agosto y ratificó la vigencia del CCT 244/94 por un año, ±0 en su contenido. Para la categoría inicial de operario, el valor horario pasó de $6.700 en mayo y junio a $7.303 en agosto.

El acuerdo dejó prevista una revisión salarial para agosto. Ese compromiso abrió la ronda actual, que comenzó el 26 de agosto con un reclamo de la FTIA por actualizar las escalas frente al aumento sostenido de la canasta familiar.

Cuatro audiencias, las mismas posiciones

La reunión del 26 de agosto pasó a cuarto intermedio hasta el 3 de septiembre. Ese día las partes ratificaron sus posiciones y acordaron volver el 10. La FTIA sostuvo que los aumentos de alimentos, servicios públicos, medicamentos y transporte presionan sobre los ingresos, y advirtió que muchos hogares recurren a tarjetas de crédito y otras formas de financiamiento para cubrir gastos cotidianos.

La representación empresaria planteó las dificultades de la actividad: bajo consumo, caída de la producción, costo de la energía y carga impositiva. La FTIA reclamó que esa situación no se traslade a los salarios, al empleo ni a los derechos establecidos en el convenio.

Rodolfo Daer y Héctor Morcillo, paritarios de la FTIA.

Sergio Escalante, secretario general del STIA Buenos Aires, reconoció en una entrevista reciente que la actividad permanece contraída y que la negociación salarial con las empresas está «más dura que nunca».

El 10 de septiembre la negociación volvió a cerrarse sin acuerdo, con nueva fecha para el 17. Ese día la historia se repitió: el Consejo Directivo de la FTIA informó en un comunicado que reclamó otra vez la actualización de las escalas y expresó su preocupación por la creciente pérdida de poder adquisitivo. Las partes fijaron el 29 de septiembre como la próxima instancia.

Qué se discute

Ni la FTIA ni la FIPAA hicieron públicos hasta ahora el porcentaje reclamado ni la oferta empresaria, de modo que la distancia económica entre las partes permanece sin cuantificar. Los comunicados de la federación describen el reclamo en términos de recuperación del poder adquisitivo y evitan cifras para no condicionar las negociaciones.

La mesa deberá definir tres puntos: si el nuevo esquema toma la forma de un porcentaje sobre los básicos, de otra suma extraordinaria o de una combinación de ambos mecanismos; desde qué mes rige la mejora; y si queda prevista una nueva revisión antes de que termine 2026. Con el índice de precios de agosto ya publicado, las partes cuentan con una referencia completa sobre cómo cerró el ciclo mayo-agosto.

Antecedentes de un ciclo áspero

Las rondas anteriores dejaron un patrón de conflicto. En 2024 y 2025 la paritaria requirió la intervención de la Secretaría de Trabajo mediante conciliaciones obligatorias. En septiembre de 2025 la FTIA convocó a un paro nacional por turnos para el día 22, que quedó suspendido por la conciliación dictada a pedido de la parte empresaria, después de una marcha masiva frente a la sede de la FIPAA.

En aquel momento el sindicato había rechazado una propuesta empresaria de aumento del 1% mensual por tres meses, por considerarla insuficiente. El tramo agosto-octubre de 2025 terminó cerrándose en octubre, con un incremento del 6,67% y una suma extraordinaria de $100.000.

En marzo de 2026, tras semanas de tensión, asambleas en fábricas y estado de alerta, la FTIA y la FIPAA alcanzaron un preacuerdo para el tramo enero-abril: un aumento del 9,67% y otra suma no remunerativa de $100.000 para la categoría inicial, con apertura por categorías y una cláusula de revisión.

La ronda actual muestra un cambio de patrón: hasta ahora se desarrolló en el intercambio directo entre las dos federaciones, sin conciliación obligatoria. La FTIA no comunicó medidas de fuerza.

El contraste con la rama avícola

Mientras el convenio general sigue abierto, la rama de procesamiento de aves, que se rige por el CCT 783/20 y tiene su propia mesa con la cámara CEPA, cerró para septiembre un aumento remunerativo del 1,9% sobre las escalas de agosto, con retroactivo de la primera quincena a liquidar junto con la segunda. Antes había pactado un 2,2% para julio y un 1,8% para agosto.

La rama avícola alcanzó un acuerdo por la paritarias del 2023
La rama avícola alcanzó un acuerdo por paritarias.

La comparación pone en evidencia el diferencial de tiempos entre las ramas. Los trabajadores avícolas tienen su escala de septiembre definida, y los alcanzados por el 244/94, que incluye frigoríficos, lácteos, panaderías industriales y bebidas, aguardan una respuesta a pocos días de que termine el mes.

Qué mirar este martes

La audiencia dirá si la mesa sale del estancamiento. Hay tres señales para seguir: si la FIPAA presenta una oferta concreta, si aparece un porcentaje en los comunicados y si las partes fijan una nueva fecha o cierran un principio de acuerdo.

El calendario también importa. Cada semana sin acuerdo profundiza la brecha entre el último ajuste y los precios de la canasta, y en la FTIA no descartan que la falta de respuestas obligue a revisar la estrategia. Por ahora el sindicato mantiene la vía de la negociación y llega a la audiencia con su reclamo intacto.