Argentina recibió 60 auditorías para sus exportaciones agroalimentarias

El balance reúne evaluaciones recibidas desde diciembre de 2023. Incluye carnes, lácteos y frutas. La agenda para 2027 contempla cuatro auditorías de la Unión Europea.

Argentina recibió 60 auditorías sanitarias internacionales entre diciembre de 2023 y octubre de 2026, según informó la Secretaría de Agricultura. Las evaluaciones abarcaron cadenas como carne bovina, lácteos, frutas y productos pesqueros, y formaron parte de los procedimientos para mantener autorizaciones comerciales y negociar el acceso a nuevos destinos.

Chile y China encabezaron la cantidad de auditorías del balance difundido el 26 de octubre. Brasil realizó cinco; Corea, cuatro; y Filipinas, México y Perú, tres cada uno. También se examinaron condiciones para semillas, genética animal y alimentos para animales. El SENASA condujo los procesos del lado argentino.

Japón acordó requisitos y dejó pendiente la visita a plantas bovinas

El 30 de septiembre, Agricultura anunció un acuerdo sanitario con Japón para carne bovina y lengua provenientes de la zona argentina libre de fiebre aftosa con vacunación. El entendimiento amplió el alcance territorial del acceso, pero el propio anuncio condicionó el inicio de exportaciones desde esa zona a una auditoría del sistema y a la inspección y habilitación de los establecimientos interesados.

La negociación había comenzado en 2006 y recibió un nuevo impulso en 2024. En febrero de 2026, el Comité de Sanidad Animal japonés consideró extremadamente bajo el riesgo de introducción de aftosa por carne bovina deshuesada del norte argentino, siempre que se aplicaran las medidas sanitarias adecuadas.

Desde 2018, Japón ya autorizaba carne y productos cárnicos del sur del país, zona libre de aftosa sin vacunación. El acuerdo de septiembre incorporó la otra condición sanitaria, con participación de Agricultura, Cancillería y SENASA.

El paso pendiente quedó, por lo tanto, identificado: la aprobación de los requisitos entre países no reemplaza la evaluación de las plantas. El comunicado no fija una fecha de primer embarque desde la nueva zona autorizada.

En productos avícolas hubo reapertura y nuevos certificados

La relación sanitaria con Japón tuvo otro avance en septiembre, referido a una cadena distinta. El 9 de ese mes, Agricultura informó que el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca japonés levantó la suspensión de importaciones de carne aviar y ovoproductos argentinos tras evaluar la información aportada por SENASA.

La medida alcanzó a productos de aves faenadas desde el 8 de septiembre y a ovoproductos elaborados con huevos puestos desde esa fecha. El alcance temporal forma parte de la autorización: no se presentó como una habilitación indistinta de toda la mercadería producida antes de la reapertura.

Ambos servicios acordaron modelos nuevos de Certificados Veterinarios Internacionales y un período de transición de dos meses para utilizar los formatos vigentes. Una vez concluida esa etapa, la emisión debe realizarse con los modelos acordados.

El caso combina evaluación de antecedentes sanitarios, decisión de reingreso y documentación para certificar los envíos. En 2025, Japón había importado del mundo unos USD 1.400 millones en carne aviar y USD 117 millones en huevos, según las cifras incluidas en aquel anuncio oficial.

Chile incluyó frigoríficos y lácteas en su agenda de inspecciones

La cooperación con Chile había quedado detallada en un encuentro bilateral realizado en Uspallata el 16 de enero. SENASA y el Servicio Agrícola y Ganadero chileno, SAG, acordaron para 2026 el envío de una delegación destinada a auditar frigoríficos y plantas lácteas argentinas.

En la reunión también se analizaron mecanismos de certificación electrónica para productos animales y alternativas para simplificar la aprobación de establecimientos. La agenda incluyó controles fronterizos, sanidad vegetal y el comercio de cargas alimentarias entre ambos países.

Para los cítricos, los organismos trataron alternativas de certificación de limones y la actualización de tratamientos cuarentenarios. SENASA se comprometió a remitir una propuesta basada en un enfoque de sistemas, denominado Systems Approach, para que Chile la evaluara como alternativa al tratamiento con frío.

La documentación de enero permite ubicar antecedentes concretos detrás del balance de octubre. La visita a establecimientos, el reconocimiento de procedimientos y la revisión de tratamientos vegetales corresponden a tareas diferentes; el total de auditorías las reúne sin convertirlas en una única autorización comercial.

Las plantas lácteas tienen exigencias según cada destino

La información de SENASA sobre comercio internacional de lácteos describe los mecanismos de habilitación. El organismo certifica mercadería elaborada en establecimientos registrados y autorizados para tránsito internacional, con condiciones específicas del país comprador.

Uno de los mecanismos es el prelistado: SENASA verifica los requisitos nacionales y los del destino, confecciona una nómina de plantas y la comunica al servicio veterinario extranjero. La autoridad importadora conserva la posibilidad de realizar evaluaciones presenciales. En otros esquemas se exige documentación del establecimiento y una inspección de las plantas interesadas.

La página oficial menciona para Chile la inclusión de los establecimientos en una lista para auditoría de sus autoridades sanitarias. Para la Unión Europea describe prelistado, prueba documental y visitas de SENASA para revalidar el destino.

Los procedimientos muestran que el reconocimiento de un país como proveedor y la habilitación de cada instalación no son instancias idénticas. La documentación industrial, los listados de plantas y los certificados de la mercadería forman parte de la cadena de autorizaciones que antecede al despacho.

El control para exportar lácteos también alcanza a los tambos

Durante 2026, el marco nacional incorporó requisitos específicos para la producción primaria que abastece a las plantas exportadoras. La Resolución 200/2026 de SENASA, publicada el 13 de marzo, reguló la habilitación de tambos proveedores de leche destinada a elaborar productos para la Unión Europea y el Reino Unido.

La norma prevé una inspección del veterinario local de SENASA y una habilitación con vigencia de dos años. También establece la participación de un veterinario privado o acreditado como corresponsable sanitario, con tareas vinculadas con sanidad del rodeo, registros, bienestar animal, alimentación e higiene de las instalaciones.

El resultado de la inspección puede ser aceptable o no aceptable. Si se detectan incumplimientos, el titular puede solicitar nuevas evaluaciones después de aplicar correcciones. La constancia de habilitación debe presentarse ante las plantas receptoras que la requieran.

Ese alcance incorpora al tambo dentro de las verificaciones de la cadena exportadora: el control no comienza únicamente en el procesamiento industrial. Las exigencias sobre la leche que ingresa a fábrica se vinculan con el destino del producto elaborado y se documentan desde el establecimiento proveedor.

Las evaluaciones acompañan un comercio con resultados desiguales

La agenda sanitaria se desarrolla en un período de aumento de las ventas agroindustriales al exterior. En un informe publicado el 21 de octubre, Agricultura registró exportaciones por 11,43 millones de toneladas y USD 5.654 millones en septiembre, con subas interanuales de 17% y 14%, respectivamente. Los datos fueron procesados sobre estadísticas del INDEC.

Entre enero y septiembre, el volumen llegó a 95,73 millones de toneladas y el valor a USD 43.206 millones. Las variaciones frente al mismo período de 2025 fueron de 11% y 13%. El informe agrupa complejos que incluyen materias primas y derivados, por lo que sus resultados no representan exclusivamente alimentos industrializados.

En ese acumulado, los lácteos crecieron 17% en volumen y 8% en valor; el complejo bovino, 2% y 33%; y pesca y acuicultura, 8% y 20%. Las diferencias entre toneladas e ingresos muestran trayectorias distintas entre cadenas.

Esos resultados comerciales no miden por sí solos el efecto de las auditorías. El balance sanitario contabiliza evaluaciones recibidas durante casi tres años, mientras que las exportaciones citadas corresponden a períodos específicos de 2026.

La Unión Europea confirmó cuatro auditorías para 2027

El balance de Agricultura anticipa nuevas evaluaciones de Filipinas, Japón, Chile, Tailandia y Corea para lo que resta de 2026 y durante 2027, vinculadas con carnes, lácteos y establecimientos.

La Unión Europea tiene confirmadas cuatro auditorías presenciales para 2027. Abarcarán inocuidad alimentaria, controles de residuos y contaminantes y condiciones sanitarias de productos de origen animal y vegetal.