Alimentación marcha al Congreso contra la Ley de Extranjerización de Tierras

La Federación adhiere a la CGT y encabeza la columna de la movilización de este jueves en rechazo a la Ley de Extranjerización de Tierras.

La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) confirmó su movilización al Congreso para este jueves 6 de agosto. El gremio adhiere a la convocatoria de la CGT contra el proyecto de extranjerización de la tierra que el Senado tratará esa misma jornada.

La concentración está fijada para las 12 del mediodía en Solís e Irigoyen, frente al Palacio Legislativo. La FTIA difundió su propia pieza de convocatoria bajo la consigna «Senadores, defiendan lo que es nuestro», que interpela directamente a los legisladores antes de la votación.

«Fueron electos para representar los intereses nacionales, no extranjeros», sostiene la Federación en el material de convocatoria que circuló entre las filiales del país.

La columna alimentaria se suma a la decisión de la CGT

La central obrera oficializó su participación con una campaña gráfica propia. Las piezas apelan a la soberanía territorial con leyendas como «Cuidar la tierra es cuidar el país» y «Sin tierra no hay soberanía».

Una de las placas más contundentes de la CGT interpela el voto en el recinto con la consigna «Senadores, no voten como ingleses», que asocia la apertura del territorio al capital extranjero con la pérdida de soberanía nacional.

La FTIA se inscribe en esa decisión y ordena a sus filiales acompañar la jornada. La adhesión traslada al conflicto por la tierra el peso institucional del gremio que agrupa a los trabajadores de la industria alimentaria en todo el país.

La columna más grande del sector será la del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de Buenos Aires, que conduce Sergio Escalante. La filial cubre Capital Federal y el Gran Buenos Aires norte, articula y recibe a las trabajadoras y trabajadores que se desplazan de otras localidades para marchar al Congreso.

La participación del STIA Buenos Aires ratifica el perfil que Escalante viene proyectando: un sindicalismo industrialista que defiende la producción nacional y el empleo de calidad como base de una alternativa al modelo libertario.

Se espera además la presencia de los principales referentes gremiales de la alimentación. Entre ellos, Héctor Morcillo, secretario general de la FTIA reelecto para el período 2026-2030, y Rodolfo Daer, tesorero del STIA y co-conductor de la Secretaría de Industria y Producción de la CGT.

La tierra es un tema del gremio alimentario

La defensa del territorio no es ajena a la industria de la alimentación. La concentración y extranjerización de la tierra rural compromete la matriz productiva de la que depende toda la cadena agroalimentaria.

La Ley de Extranjerización de Tierras supone un franco ataque a la soberanía del país.

 

El proyecto que trata el Senado eleva del 15% al 25% el tope de tierras rurales que pueden quedar en manos extranjeras en cada provincia. Los sectores que lo rechazan advierten que profundiza la concentración y facilita el control privado de recursos estratégicos.

Para el sindicalismo alimentario, el debate conecta la soberanía sobre la tierra con la soberanía alimentaria. La tierra productiva sostiene el empleo del sector, y su entrega al capital concentrado amenaza esa cadena de valor.

Un arco de movilización que excede al sindicalismo

La FTIA marcha dentro de un frente amplio. La convocatoria del 6 de agosto reúne a la CGT, las dos CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que agrupa a más de 140 gremios.

A ese bloque sindical se suman la Coalición Federal en Defensa de la Tierra, la Multisectorial por la Tierra y la Vivienda, y organizaciones campesinas, ambientales y de pueblos originarios. El peronismo bonaerense también confirmó su presencia.

La votación en el Senado llega tras cuatro intentos frustrados. El oficialismo asegura contar con los votos, aunque varios bloques aliados mantienen reparos y la oposición apuesta a que la presión en la calle incida sobre los indecisos.

Te puede interesar: Milei destruye empleo a un ritmo sin precedentes