La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) cerró un nuevo acuerdo salarial para la rama avícola. La actualización alcanza a los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 783/20, que regula el procesamiento de aves en todo el país.
El entendimiento se alcanzó con el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), la cámara que agrupa a los frigoríficos del sector. El Consejo Directivo de la Federación comunicó el acuerdo el 28 de julio bajo la consigna «La unidad es el camino».
Los términos del acuerdo bimestral
El acuerdo establece dos tramos de recomposición remunerativa. Para julio de 2026 se fijó un aumento del 2,2% sobre los valores básicos de junio. Para agosto se acordó un 1,8% adicional, calculado sobre las escalas de julio.
«De esta manera, la FTIA reafirma su compromiso en defensa del poder adquisitivo de los salarios de las y los trabajadores de la alimentación», expresó el Consejo Directivo de la Federación en el comunicado oficial.
El retroactivo de la primera quincena de julio se abona junto con los haberes de la segunda quincena del mismo mes. La composición de los dos tramos arroja una mejora acumulada del orden del 4% para el bimestre.
Las escalas actualizadas por categoría
La planilla anexa fija los nuevos básicos para todas las categorías del convenio. El personal jornalizado del Grupo 1 pasa a 9.637,90 pesos por hora en agosto, mientras que el Grupo 5 alcanza los 11.286,92 pesos.

Entre el personal de mantenimiento y oficios, la categoría de oficial matriculado y especializado llega a 13.370,48 pesos por hora. El personal obrero mensualizado del Grupo «A» percibe 2.047.408,51 pesos, y las categorías administrativas superiores superan los 2,5 millones.
Las escalas mantienen la estructura del convenio, con tres modalidades de contratación: jornalizados, mensualizados y administrativos. Cada tramo se ajusta en el mismo porcentaje, lo que preserva las relaciones entre categorías.
Una recomposición que corre a la par de la inflación
El acuerdo se firma en un contexto de desaceleración de precios. El IPC de junio marcó 1,9% mensual, con una variación interanual del 33,5%, según el INDEC. El mercado proyecta que julio se ubicó en torno al 2%.
La comparación es directa: el 2,2% pactado para julio se ubica por encima de la inflación esperada para ese mes. El 1,8% de agosto coincide con la proyección del Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central para ese período.
La estrategia de la FTIA de acordar por tramos cortos responde a la política oficial de topes a las paritarias. En un escenario de inflación en baja, los acuerdos bimestrales permiten reajustar con mayor frecuencia y evitar que el salario quede rezagado.
El acuerdo convive con la crisis de la mayor avícola
La rama avícola sostiene un ciclo de expansión en el agregado. La producción cerró 2025 en 2,47 millones de toneladas, el consumo per cápita superó los 49 kilos y la cadena factura más de 6.300 millones de dólares anuales, con 115.000 empleos directos e indirectos, según CEPA.
Ese dinamismo sectorial le da al gremio margen para negociar por encima de la inflación. El USDA proyecta que la producción trepará a 2,58 millones de toneladas en 2026.

La contracara la protagoniza Granja Tres Arroyos. La mayor procesadora del país extendió a un mes el cierre de su planta de Río Cuarto, con 350 trabajadores afectados, y arrastra suspensiones y conflictos en Pilar, Esteban Echeverría, Ezeiza y Concepción del Uruguay.
La empresa negocia una reestructuración de deuda de 350,9 millones de dólares con quitas de hasta el 75%. El acuerdo salarial del CCT 783/20 fija el piso del convenio, pero no resuelve la deuda salarial ni las suspensiones que sufren los trabajadores de ese grupo.
Una conquista en medio de la ofensiva sobre los convenios
El acuerdo cobra otra dimensión frente al marco de la reforma laboral. La eliminación de la ultraactividad y la renegociación masiva de convenios amenazan las conquistas históricas de los gremios industriales.
La FTIA sostiene su esquema de negociación colectiva activa en las distintas ramas que administra, entre ellas el CCT 244/94 de la alimentación general y el propio 783/20 avícola. Cada acuerdo cerrado consolida la vigencia del convenio frente a la presión desreguladora.
La conducción que encabeza Héctor Morcillo apuesta a preservar el poder adquisitivo tramo a tramo. La paritaria avícola confirma que, en las ramas donde la producción crece, el sindicalismo alimentario logra sostener el salario por encima de la inflación.