Alimentación cerró las paritarias del 2019 en un 38%
La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) cerró las paritarias 2019 con la cámara empresaria en un 38% anual.
La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación llegó a un acuerdo de recomposición salarial del 38% anual tras casi dos meses de arduas negociaciones con la Federación de Industriales de Productos Alimenticios y Afines (Fipaa).
Los paritarios alimenticios lograron romper con la pauta de referencia del 28% que trazó el ministro Dante Sica para los acuerdos salariales del 2019.
El porcentaje del 38% conformó a los representantes gremiales de los trabajadores, ya que compensa la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y es un acuerdo muy por encima de la media de acuerdos alcanzados en lo que va de 2019.
Sin embargo, los paritarios demostraron su inconformidad por no poder imponer el mecanismo de revisión salarial trimestral y tener que acceder al aumento en cuotas para que las empresas chicas puedan hacer frente a los aumentos.

El acuerdo contempla los aumentos de forma escalonada y a completarse en el plazo del ‘año paritario’.
Asimismo, se estableció una cláusula de revisión en diciembre y marzo si la inflación se disparara. Fuentes del STIA aclararon que todos estos porcentajes son remunerativos, es decir que se incluyen en el valor hora de trabajo.
Los porcentajes de aumentos se distribuirán de la siguiente manera según fuentes del STIA: mayo 5% + 5%, julio 5%, septiembre 3% + 3%, noviembre 5%, enero 2020 7% y marzo 5%.
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Un escenario de negociación muy complicado
Las negociaciones de este año fueron sumamente difíciles ya que el Gobierno avaló la postura empresaria de mantener el techo del 28%.
Además, la realidad de las alimenticias es muy dispar y el aumento salarial contempla a todas las empresa; pequeñas, medianas y grandes.
Las Pymes expresaron desde un principio la imposibilidad de hacer frente a los aumentos salariales.
Las pequeñas y medianas empresas manifestaron la imposibilidad de asumir los aumentos, sostener las fuentes de trabajo con la caída del consumo que atraviesan, los aumentos de tarifas constantes y los incrementos de precios de las materias primas dolarizadas.

10% por encima del techo
El 10% que se logró por la conseguir tras el anuncio de las medidas de fuerza y las campañas de prensa de las distintas filiales.
Las condiciones de negociación de este año fueron particularmente difíciles, ya que muchas empresas se encuentran en una situación de crisis.
El pago en cuotas fue planteado por las Pymes que argumentaron que el pago era imposible de asumir si no era mediante cuotas.
Según trascendidos, la gigante alimenticia Molinos hizo pública la intención de dar vacaciones a la mitad de los trabajadores de la fábrica porque no están produciendo debido al sobrestock.
Es que las fábricas siguen produciendo sin poder colocar sus productos por el derrumbe del consumo. Además, las ventas se disparan en segundas marcas y productos más económicos, complicando la producción de productos que no son de primera necesidad.
A pesar de algunos objetivos que no se pudieron alcanzar, representantes gremiales de diferentes filiales de Alimentación celebraron el número alcanzado aunque lamentaron que se haga en cuotas.
Sin embargo, es de esperar que una vez firmado el acuerdo, las distintas filiales busquen negociar, en el momento oportuno, bonos con las empresas que puedan hacer frente al pago de los mismos sin poner en peligro las fuentes de trabajo.
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