La canasta básica alimentaria y la canasta básica total aumentaron 1,7% en septiembre de 2026, según el INDEC. Para el hogar de referencia de cuatro integrantes, los valores llegaron a $738.690 y $1.632.505, respectivamente. El informe corresponde al Gran Buenos Aires y fue publicado el 13 de octubre.
Por adulto equivalente, la canasta alimentaria alcanzó $239.058 y la total, $528.319. La primera acumuló una suba de 25,3% desde diciembre y de 40% frente a septiembre de 2025. La segunda aumentó 24,7% en el año y 38,7% interanual.
El hogar de cuatro integrantes del informe reúne a un varón de 35 años, una mujer de 31 y dos hijos de seis y ocho años. Ese ejemplo suma 3,09 adultos equivalentes. La cantidad de miembros y sus edades son necesarias para interpretar el importe: cuatro personas no representan siempre el mismo requerimiento de consumo.
Cómo se construye la referencia de cada hogar
La guía de preguntas frecuentes del INDEC explica que el adulto equivalente es una unidad de comparación de necesidades energéticas. El valor uno corresponde a un varón de entre 30 y 60 años con actividad moderada. Los demás integrantes reciben coeficientes según edad y sexo.
Por ejemplo, un niño de seis años equivale a 0,64 unidades y uno de ocho años, a 0,68. Al sumar los coeficientes de todos los miembros se obtiene el tamaño del hogar expresado en adultos equivalentes. Ese total se multiplica por el valor mensual de la canasta correspondiente.
El procedimiento permite calcular una referencia para composiciones distintas de los ejemplos del informe. También explica por qué dividir el valor familiar por cuatro no reproduce la canasta del adulto equivalente. El cálculo utiliza requerimientos diferenciados, en lugar de repartir una misma cantidad entre todos los integrantes.
El INDEC diseñó canastas para seis regiones: Gran Buenos Aires, Pampeana, Noroeste, Noreste, Cuyo y Patagonia. La guía señala que incorporan patrones de consumo regionales. Los importes de la publicación mensual del Gran Buenos Aires tienen ese alcance geográfico y no describen automáticamente los precios de cada localidad del país.
Alimentos, otros gastos e ingresos familiares
La metodología de pobreza del INDEC distingue dos umbrales. La canasta alimentaria se utiliza para establecer la línea de indigencia. La canasta total incorpora bienes y servicios no alimentarios y sirve para determinar la línea de pobreza. La clasificación se realiza comparando esos valores con el ingreso total del hogar.
Para ampliar la canasta alimentaria, el organismo utiliza la relación entre el gasto en alimentos y el gasto total de una población de referencia. Esa proporción se denomina coeficiente de Engel. Su inversa permite pasar del valor alimentario a una estimación que también comprende los restantes consumos básicos.
El coeficiente se actualiza con la evolución relativa de los precios. Por eso, la canasta total no surge de sumar cada mes una lista de facturas efectivamente pagadas por una familia. Es una referencia estadística construida a partir de estructuras de gasto y precios relevados.
La Encuesta Permanente de Hogares aporta los ingresos y la composición familiar para calcular la incidencia de la pobreza y la indigencia. La publicación mensual de canastas actualiza umbrales monetarios. Para establecer cuántas personas quedan por debajo de ellos se necesita también la información de ingresos de los hogares.
Un indicador diferente del IPC de alimentos
InfoAlimentación ya publicó el seguimiento de los precios de alimentos y bebidas de septiembre. Ese artículo trabaja sobre la división del Índice de Precios al Consumidor. La canasta básica alimentaria responde a otro objetivo: valorizar cantidades de alimentos definidas para cubrir necesidades de referencia.
En su documentación metodológica sobre canastas, el INDEC distingue la selección nutricional de la CBA del conjunto de consumos representados en el IPC. El índice sigue variaciones promedio de precios con ponderaciones de gasto. La canasta alimentaria expresa el costo de un conjunto de cantidades definido para su uso en la medición de indigencia.
Una lectura conjunta requiere conservar esas diferencias. Comparar porcentajes mensuales no convierte a ambos indicadores en medidas intercambiables. Tampoco permite atribuir la diferencia entre sus variaciones a una falla de cálculo: las composiciones y ponderaciones tienen propósitos distintos.
La canasta total también comprende necesidades que exceden la compra de alimentos. El visualizador oficial menciona vestimenta, transporte, educación, salud y vivienda. Su resultado debe interpretarse con ese alcance cuando se lo usa para describir el presupuesto de referencia de una familia.
Una herramienta para consultar otra composición familiar
El INDEC ofrece un Visualizador de Indicadores de Precios que reúne canastas, salarios e índices de precios. La herramienta permite seleccionar períodos y observar variaciones mensuales e interanuales. Incluye una función para valorizar la canasta del hogar según el sexo y la edad de sus integrantes en el Gran Buenos Aires.

Ese recurso permite trabajar con una composición familiar específica en lugar de tomar necesariamente el ejemplo de cuatro integrantes. El resultado conserva el alcance estadístico y territorial de las canastas oficiales. No constituye un relevamiento de las compras efectivas de quien hace la consulta.
Según su presentación, el visualizador actualiza las series después de la difusión de los informes técnicos. Las cifras de septiembre utilizadas en esta nota proceden del informe técnico publicado el 13 de octubre de 2026. También ofrece una comparación de índices con una base común, que asigna valor cien al período inicial elegido. Esa transformación sirve para seguir trayectorias: no expresa pesos disponibles ni un presupuesto familiar.
La evolución en pesos del hogar de referencia
La canasta alimentaria de cuatro integrantes pasó de $726.469,38 en agosto a $738.689,90 en septiembre. La diferencia fue de $12.220,52, cálculo sobre los valores del cuadro publicado por el INDEC. La variación mensual de 1,7% está redondeada; los importes monetarios del cuadro conservan dos decimales.
En diciembre de 2025, ese mismo hogar requería $589.510,48 para la canasta alimentaria. El aumento hasta septiembre suma $149.179,42. En septiembre de 2025, el valor era de $527.736,34; la diferencia de un año a otro asciende a $210.953,56. Los cálculos mantienen constante la composición familiar.
El informe también ofrece otros hogares de referencia. Una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61 suman 2,46 adultos equivalentes. Para esa composición, la canasta alimentaria de septiembre fue de $588.083. La canasta total alcanzó $1.299.664, según los valores redondeados del resumen oficial.
El ejemplo de cinco personas reúne a un varón y una mujer de 30 años, con tres hijos de uno, tres y cinco años. La canasta alimentaria llegó a $776.939 y la total a $1.717.036. Las edades explican la diferencia respecto del hogar de cuatro miembros, además del número de integrantes.
Los tres ejemplos del INDEC corresponden al Gran Buenos Aires y al mismo mes de septiembre de 2026. Para el hogar de cuatro personas, el informe fija la referencia alimentaria en $738.690 y la total en $1.632.505.