La primera Jornada de Desarrollo Sostenible combinó paneles, stands y entrega de distinciones con foco en gobernanza, impacto social y ambiente.
El viernes 25 de septiembre, el Parque Yrigoyen de San Martín reunió a empresas, fundaciones y referentes del sector privado en la primera Jornada de Desarrollo Sostenible del distrito. La Secretaría de Producción y Desarrollo Económico y la Red de Empresas con Compromiso armaron una jornada con paneles, stands y entrega de reconocimientos. El cierre dejó 15 empresas con el sello Compromiso Sostenible PyME, una Distinción Honorífica Municipal otorgada tras elaborar sus primeros reportes de sostenibilidad.
Una jornada con escenario, stands y paneles
La actividad se desplegó bajo una carpa en pleno Parque Yrigoyen, con el verde del predio como telón de fondo. El formato combinó tres elementos: una muestra de productos de empresas locales, paneles temáticos en escenario y una ceremonia final de entrega de diplomas.
Los paneles se organizaron en tres ejes: gobernanza, impacto social e impacto ambiental. En el escenario, los oradores se sentaron en sillones enfrentados, con una pantalla de fondo que mostraba la foto de cada expositor y el título de su charla. El ambiente buscó un clima de conversación antes que de conferencia.
La escenografía recurrió a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sobre el escenario se distinguían grandes cubos con los números de las metas: el ODS 9, de industria, innovación e infraestructura, en rojo, y el ODS 17, de alianzas para lograr los objetivos, en azul. Ambos describen bien lo que la jornada quiso mostrar.
El municipio documentó el encuentro con un reel institucional bajo el título «Primera Jornada de Desarrollo Sostenible, junto a la Red de Empresas con Compromiso». El material resume la secuencia completa: muestra, paneles, presentación de experiencias y entrega de distinciones.
Gobernanza: Pacto Global, Comafi y Princz
El panel de gobernanza reunió a representantes de Pacto Global, Grupo Comafi y Grupo Princz. La mesa combinó la mirada de la iniciativa de Naciones Unidas que impulsa la sostenibilidad empresarial con la de un grupo financiero y la de una firma industrial.
La moderación quedó a cargo de Andrés Aguinaga, integrante del equipo municipal de Desarrollo Sostenible PyME. Dos oradoras compartieron el escenario en una de las conversaciones más visibles del reel. Una de ellas tomó el micrófono mientras la otra seguía el intercambio desde su sillón.
La gobernanza es el eje que más suele postergar una pyme. Define quién decide, cómo se rinden cuentas y qué reglas ordenan la relación con empleados, clientes y proveedores. Una empresa que pone ese orden por escrito gana credibilidad ante bancos y compradores.
La elección de actores tiene lógica propia. Pacto Global aporta el marco de principios, Comafi el punto de vista de quien evalúa riesgos y financia, y Princz la experiencia de una compañía productiva. Esa combinación acerca la gobernanza a la mesa de trabajo de cualquier dueño de pyme.
Impacto social: primer empleo y barreras invisibles
El panel de impacto social convocó a Zafrán, Fundación Empujar y Fundación Siemens. La pantalla del escenario mostraba el perfil de cada expositor y el tema de su intervención. Esa lista dejó a la vista el enfoque de la mesa: empleo, inclusión y articulación entre empresas y organizaciones sociales.
Florencia Segal, de Fundación Empujar, expuso bajo un título elocuente: primer empleo, barreras invisibles y el rol del tercer sector como infraestructura del vínculo. Cada concepto apunta a un problema concreto. El primer empleo suele ser el obstáculo más difícil para los jóvenes, y las barreras invisibles frenan trayectorias antes de la entrevista.
Por Zafrán habló Charlie Rivero Haedo. El cartel de su charla, visible en la pantalla del escenario, se refería al trabajo con personas con discapacidad. El tema conecta con la historia de la empresa: según informa la compañía, desde 2014 jóvenes de la Asociación Civil Andar cocinan y envasan sus granolas.
Fundación Siemens completó la mesa. Actúa desde 2009 como brazo ejecutor de las políticas de responsabilidad social del grupo en el país, con foco en el desarrollo social sostenible, ya sea con proyectos propios o en alianza con instituciones públicas y privadas.
La mesa mostró un modelo de tres patas. Una empresa productiva que emplea, una organización social que conoce a las personas y las prepara, y una fundación corporativa que aporta recursos y alcance. Ese tipo de alianza responde al espíritu del ODS 17 que decoraba el escenario.
Triple impacto: la presentación de experiencias
Además de los paneles, la jornada incluyó una presentación a cargo de una oradora frente al banner de la Secretaría de Producción y Desarrollo Económico. El epígrafe del reel la resume así: compartimos experiencias sobre Triple Impacto.
El concepto de triple impacto propone medir a la empresa en tres planos a la vez: el económico, el social y el ambiental. Cambia la pregunta habitual. Además de cuánto gana una compañía, interesa cuánto valor genera para su comunidad y qué huella deja en el entorno.
Para las pymes locales, la presentación funcionó como puente entre los paneles y la práctica. Mostró casos, herramientas y resultados de empresas que ya recorrieron el camino. El municipio buscó que cada asistente se llevara ejemplos replicables y no solo principios generales.
La jornada sumó además la presencia de Pablo Benavidez y de las firmas Toyota y Ecohair, que formaron parte del encuentro junto a las compañías locales. Esa mezcla de grandes marcas, pymes y fundaciones definió el tono de la convocatoria.
La entrega del sello
La ceremonia cerró la jornada. El epígrafe del reel la presenta con precisión: entregamos el sello Compromiso Sostenible, Distinción Honorífica Municipal. Con esa denominación, el reconocimiento tiene carácter oficial del municipio y no el de una certificación privada.
Aguinaga informó que se distinguió a 15 empresas, todas asesoradas por el equipo municipal para elaborar sus primeros reportes de sostenibilidad. El reel muestra la secuencia: referentes de cada firma suben al escenario, reciben un diploma enmarcado de manos de funcionarios y se saludan con los anfitriones.
Al final, los representantes de las empresas posaron juntos con sus diplomas en alto, bajo los carteles del evento. La foto reúne a rostros de distintas generaciones y rubros. Resume bien el perfil de una convocatoria que mezcló comercio, industria, alimentos y servicios.
El reporte de sostenibilidad es la pieza que sostiene el sello. Obliga a relevar datos que muchas pymes nunca sistematizaron, desde el consumo de energía hasta la composición de la nómina. La Global Reporting Initiative sostiene que informar ayuda a las empresas a identificar fortalezas, áreas de mejora, riesgos y oportunidades.
Hay además un argumento de escala. Un estudio sobre reportes de sostenibilidad en pymes señala que hasta el 80% de las emisiones de una gran empresa se concentra en su cadena de suministro, integrada en general por compañías pequeñas y medianas. El proveedor pyme aparece cada vez más en el radar de quienes compran.
Alimentos en escena: Zafrán y Portlander
El balance municipal incluyó agradecimientos a empresas y organizaciones de distintos sectores, entre ellas las alimentarias Zafrán y Portlander. La publicación oficial deja pendiente la difusión de la nómina completa de las 15 firmas con sello, por lo que corresponde esperar esa lista antes de atribuir el reconocimiento a compañías puntuales.
Zafrán tuvo presencia doble: un stand en la muestra y un lugar en el panel de impacto social. El reel muestra sus estantes con barras, granolas y galletitas, atendidos por un integrante del equipo. La firma elabora con ingredientes naturales, orgánicos y agroecológicos, es Empresa B certificada y forma parte de 1% for the Planet.

En una entrevista con Infonegocios, el cofundador Nito Anello contó que más de la mitad del equipo de Zafrán está integrada por personas que enfrentan barreras para acceder a un empleo. La planta tiene capacidad instalada para cocinar y envasar más de 1.000 kilos diarios de granola. En esa misma nota, la empresa señalaba como desafío presentar su primer reporte de impacto.
Andar, la organización con la que trabaja Zafrán, nació en 1985 como alternativa social para jóvenes y adultos con discapacidad. Desarrolla emprendimientos sociales inclusivos desde La Reja, en Moreno. El vínculo productivo existe con independencia de la jornada y encaja con el eje que debatió el panel.
Portlander Fermentation Lab se define en sus canales oficiales como productora independiente de cerveza artesanal. Tiene su fábrica y tienda en Maestro Dasso 2404, Villa Lynch, dentro del propio partido de San Martín. Su nombre aparece en los agradecimientos del municipio, sin detalle sobre su función en el encuentro.
Por qué importa para la industria alimentaria
El sello se entrega en un sector donde las pymes son mayoría abrumadora. Según Copal, el 97% de las empresas de la industria de alimentos y bebidas son pymes. La entidad advierte además que el sector vive un estancamiento crónico: en 2023 alcanzó el mismo nivel de producción que en 2012 y 2013.
El peso del rubro en la economía es contundente. La producción de alimentos y bebidas representa 1 de cada 3 pesos que genera la industria, 3 de cada 10 empleos formales del sector manufacturero y 4 de cada 10 dólares de exportación, de acuerdo con los datos que difundió la presidenta de Copal, Carla Martín Bonito.
Con ese perfil, cualquier herramienta que ayude a las pymes alimentarias a ordenarse, medirse y mostrar resultados tiene impacto directo sobre el empleo y sobre la capacidad de abrir mercados. Un reporte de sostenibilidad bien hecho es hoy un requisito de entrada a muchas góndolas y cadenas de valor.
San Martín se suma a una línea de trabajo que otras jurisdicciones ya transitaron. En Neuquén, el Centro PyME-Adeneu y la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Nacional del Comahue acompañaron a 21 empresas durante ocho meses para que desarrollaran sus propios planes de sustentabilidad.
El modelo bonaerense comparte la lógica: capacitación, asistencia técnica en cada empresa y un producto tangible al final del proceso. La diferencia está en el anclaje municipal, que acerca la herramienta a la pyme de barrio, la que rara vez llega a programas provinciales o nacionales.