Las tres centrales movilizaron al Congreso junto a los jubilados y se impuso el Día de la Industria en el cronograma.
El movimiento obrero organizado retomó la calle este miércoles con una movilización al Congreso de la Nación que reunió a la CGT, las dos CTA, la UTEP y las organizaciones de jubilados. La jornada abrió un plan de lucha escalonado que se extenderá hasta noviembre y que la conducción sindical diseñó como antesala de un eventual quinto paro general contra el gobierno de Javier Milei. Para la industria de la alimentación, el cronograma acordado reserva una fecha propia que llegó por iniciativa del gremio.
Tres centrales confluyeron frente al Congreso
La Confederación General del Trabajo convocó bajo la consigna «La seguridad social es un derecho: marchamos junto a las y los jubilados» y fijó la concentración a las 15 en Avenida Rivadavia y Rodríguez Peña, frente a la Plaza del Congreso.
La movilización sumó a la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular, Libres del Sur, La Cámpora y las distintas fracciones de la izquierda. Las columnas sindicales se movilizaron primero y por la tarde confluyeron con la ronda que los jubilados sostienen cada miércoles desde hace meses.

La jornada tuvo alcance federal con réplicas en Santa Rosa, Mar del Plata, La Plata, Rosario, Ciudadela y Puente Saavedra. En Avellaneda, las columnas que buscaban avanzar hacia el Puente Pueyrredón registraron incidentes con las fuerzas de seguridad desde las 10.30. El perímetro del Congreso quedó cerrado con vallado y un fuerte operativo policial.
Los reclamos centrales fueron la recomposición de los haberes jubilatorios, el derecho a la moratoria previsional, la restitución de la cobertura del 100% en medicamentos y el cese de la intervención al PAMI.
El cronograma llega hasta noviembre
Las tres centrales definieron la hoja de ruta en la primera reunión formal de la comisión organizativa, un encuentro que contó con las cúpulas de las federaciones sindicales de la industria, el transporte, la energía, la alimentación y las comunicaciones.
El calendario acordado establece cinco instancias:
7 de agosto. Marcha por el Día de San Cayetano, coordinada por la UTEP junto a las organizaciones sociales y de la economía popular. La fecha confluirá con la convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Tercera semana de agosto. Concentración frente al Ministerio de Economía en rechazo al endeudamiento de las familias y de las pequeñas y medianas empresas.
2 de septiembre. Jornada nacional de protesta por el Día de la Industria.
4 al 6 de septiembre. Participación de las tres centrales en la Semana Social que organiza la Comisión Episcopal Argentina en Córdoba.
Noviembre. Profundización del plan de lucha en el marco de la visita del papa León XIV a la Argentina.
La conducción sindical dejó abierta la convocatoria a un paro general de 24 o 36 horas como punto de llegada de esta secuencia. El titular de la CATT, Juan Carlos Schmid, sintetizó la lógica del esquema al señalar que la secuencia debía empezar con los jubilados y no podía pasar de julio.
Alimentación puso la fecha del 2 de septiembre
La movilización por el Día de la Industria entró al cronograma por propuesta de Rodolfo Daer, secretario de Industrias de la CGT y un activo promotor de políticas productivas en el escenario gremial. El objetivo que fijó el dirigente apunta a visibilizar la recesión, las suspensiones y los cierres de plantas que afectan a los trabajadores del sector.

La jornada del 2 de septiembre incluirá manifestaciones hacia las sedes de la Unión Industrial Argentina y la Asociación Empresaria Argentina, un formato que traslada el reclamo desde la esfera estatal hacia la representación empresaria.
El STIA Buenos Aires que conduce Sergio Escalante integra la estructura que sostiene este esquema desde la CGT Regional San Martín, donde el dirigente ocupa la secretaría de Interior. La filial cubre Capital Federal y el GBA Norte, el corredor industrial donde se concentra buena parte de las plantas alimenticias del área metropolitana.
Desde Córdoba, el secretario adjunto del STIA de esa provincia, Gastón Quintero, participó de la movilización y expresó el compromiso del gremio de acompañar cada vez que la sociedad lo requiera.
La conducción de la FTIA sostiene que el modelo de ajuste transfiere los ingresos de los trabajadores y los jubilados hacia los sectores más ricos de la economía.
Esa lectura, formulada por Héctor Morcillo cuando encabezaba las protestas paritarias, explica por qué la federación asume el reclamo previsional como propio y no como una solidaridad externa.
El sector llega con datos que respaldan el reclamo
La posición de Alimentación frente a la política económica se apoya en indicadores que el propio gremio releva en las plantas.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina, elaborado con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, contabilizó la desaparición de 28.262 empleadores y la pérdida de 341.396 puestos registrados entre noviembre de 2023 y abril de 2026. La industria manufacturera encabeza esa destrucción con 82.173 trabajadores registrados menos en el período.
La consultora Industria y Desarrollo proyecta que 2026 cerrará con 105.000 puestos perdidos en la industria, de los cuales 60.000 serán directos y 45.000 indirectos. La actividad industrial acumula una contracción del 3,1% en lo que va del año y se ubica 14,5% por debajo del máximo de noviembre de 2017.
El consumo masivo aporta la otra mitad del diagnóstico. El acumulado de los primeros cinco meses de 2026 registró un retroceso del 3% frente al mismo período del año anterior. Tomando enero de 2023 como base 100, el volumen total de ventas de mayo se ubicó en 84,8 puntos, casi 16 puntos por debajo de aquel punto de partida.
La cadena alimentaria sintió el impacto en casos concretos. Georgalos aplicó suspensiones de personal por la merma de ventas, la cervecería Quilmes redujo de 260 a 80 los trabajadores de una planta inaugurada en 2020 y la crisis de Granja Tres Arroyos dejó plantas paralizadas y salarios en cuotas.
La reforma laboral sigue vigente tras el revés judicial
El relanzamiento del plan de lucha llegó después de una derrota en tribunales. El mismo día en que las centrales cerraron el cronograma, la Sala IV de la Cámara Contencioso Administrativo Federal rechazó la apelación de la CGT y confirmó que los 81 artículos suspendidos de la Ley de Modernización Laboral mantienen plena vigencia.
La FTIA había expresado su rechazo al proyecto durante el debate parlamentario con el argumento de que precariza, flexibiliza y quita derechos a los trabajadores, además de debilitar la negociación colectiva y la representación gremial.
La federación respondió a esa ofensiva con una estrategia convencional. Tras la convocatoria de la Secretaría de Trabajo a más de 800 sindicatos y cámaras para adecuar los convenios a la reforma, la FTIA y la cámara FIPAA firmaron la extensión por un año del CCT 244/94 sin introducir una sola modificación. El acuerdo preservó jornadas, categorías y modalidades de trabajo para los aproximadamente 80.000 trabajadores que cubre el convenio.
Un plan que evita los paros sectoriales
El diseño final del cronograma resultó más moderado que el esquema inicial. Las centrales descartaron los paros sectoriales y rotativos que se preveían en un primer momento y optaron por una secuencia de movilizaciones callejeras.
Un jefe gremial explicó el giro con crudeza al señalar que no había clima, que en las empresas la gente estuvo con la cabeza en el Mundial y que tampoco existían garantías de acatamiento en paros que afectaran el bolsillo o pusieran en riesgo la fuente de trabajo.
El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, fijó la posición política de la central en la previa de la marcha al afirmar que no acompañará ninguna ley que presente el Gobierno porque las iniciativas oficiales van a contramano de lo que necesita la sociedad. El dirigente recordó que la CGT realizó cuatro paros generales durante esta gestión y acompañó más de catorce movilizaciones.
Pablo Moyano, referente de Camioneros, apuntó contra los gobernadores peronistas de Tucumán, Córdoba, Salta, Misiones y Catamarca por haber acompañado la reforma laboral en el Congreso, y expresó su expectativa de que la jornada inaugure una etapa de resistencia sostenida.
Qué se juega el sector en los próximos dos meses
La agenda de Alimentación converge en septiembre con dos instancias simultáneas. La movilización del Día de la Industria coincidirá con la ventana de revisión salarial que la FTIA y FIPAA pactaron para agosto en el marco de la paritaria 2026-2027, una cláusula de monitoreo que permite reabrir la discusión según la evolución macroeconómica.
El gremio llega a esa doble negociación con el convenio blindado y con un aumento del 9% sobre el básico vigente desde agosto. La disputa se trasladará entonces al terreno donde el sector acumula mayor deterioro, que es el nivel de actividad y la preservación de los puestos de trabajo en las plantas.
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