Piscicultura en Entre Ríos: del manejo del estanque a los costos del negocio

La alimentación y el manejo del estanque fueron el punto de partida de una jornada del INTA Concordia y la REOPER sobre la viabilidad de la piscicultura entrerriana. Unos 70 participantes recorrieron Campo El Alambrado, donde practicaron muestreo, cosecha y cálculo de biomasa para ajustar la ración diaria. El organismo difundió el encuentro el 20 de octubre, sin precisar la fecha de realización.

El trabajo sobre los peces se vinculó con una pregunta económica: cuánto cuesta producir y comercializar un kilo de pescado de criadero. Sebastián Almará, de Pez Campero, aportó recomendaciones de manejo, mientras las proveedoras PAUER y Garay presentaron alimentos y se mostró equipamiento para elaborar raciones. La comunicación no publica un costo actualizado por kilo ni una planilla de resultados de la jornada.

Para abordar los demás eslabones, el encuentro incorporó las perspectivas del piscicultor Francisco Asueta, del chef Nicolás Cantero, de Carlos Agüero, de la UNER, y de Marina Panozzo, del INTA. La participación de productores, formación profesional y gastronomía permitió situar la cría dentro de una cadena que también necesita procesamiento y canales de venta.

Dos ciclos productivos en el mismo predio

Una crónica de la UTN Concordia aporta detalles técnicos del sistema. Fue publicada el 17 de abril de 2026 y corresponde a una visita de estudiantes realizada el día 10. Describe la experiencia de El Alambrado con participación de Juan Pablo Hegglin, del INTA.

Según ese registro, los alevines ingresan a un tanque australiano para la recría. Allí se trabaja sobre la alimentación y la calidad del agua. Después, los peces pasan a estanques excavados para el engorde.

La universidad describe un ciclo tradicional de unos 15 meses: comienza con alevines cercanos a cinco gramos y llega a un peso comercial aproximado de 1,3 kilos. También informa una veranada de alrededor de siete meses, desde octubre hasta abril. Esta alternativa parte de juveniles de unos 250 gramos y busca el mismo peso final.

Son referencias de la experiencia visitada en abril, sujetas a sus condiciones de manejo. Durante aquella recorrida se revisaron el pH, el oxígeno disuelto y la temperatura del agua. Una práctica de pesaje permitió estimar la biomasa del estanque para ajustar el manejo. La crónica también abordó productos comerciales y elaboración artesanal.

La cadena incluye servicios y mercados locales

Un estudio de Salomé Vuarant, del Instituto de Estudios Sociales del CONICET y la UNER, examinó la acuicultura entrerriana entre 2020 y 2025. Publicado en 2026 en Naturaleza y Sociedad, utilizó entrevistas y observación de actividades. La etapa focalizada incluyó visitas a siete establecimientos de perfiles diferentes.

La investigación identifica productores, organismos técnicos, escuelas y experiencias recreativas. Describe la provisión de alevines y juveniles, el engorde y la comercialización como actividades que pueden recaer en actores distintos. Esa diversidad exige precisar qué tramo del proceso cubre cada cálculo económico.

Vuarant registra la colaboración de pescadores artesanales de Concordia en el despinado y fileteado. Señala que una asociación y una cooperativa disponen de salas habilitadas para ofrecer procesamiento a productores cercanos. El trabajo también identifica restaurantes y turismo como circuitos locales de venta.

Los testimonios relevados ubican entre las dificultades el costo del balanceado, la construcción de estanques y el acceso al crédito. Son resultados cualitativos del período estudiado. No constituyen una medición de costos de octubre de 2026 ni prueban la rentabilidad de cada establecimiento participante del encuentro reciente.

El antecedente económico de la unidad demostrativa

El libro INTA y el desarrollo de la piscicultura en Argentina, publicado en 2017, documenta el trabajo de El Alambrado. Describe un sistema de estanques excavados, abastecimiento de agua mediante perforaciones y equipos de aireación. La unidad fue concebida para experimentar y capacitar.

El capítulo dedicado al predio presenta un cálculo económico del convenio entre la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande y el INTA. Analiza cómo cambian los resultados ante variaciones del precio de venta, la alimentación, el trabajo y el financiamiento.

Los autores advierten que el planteo evaluado no utilizaba toda la capacidad productiva de la inversión. También señalan que las instalaciones demostrativas podían requerir una inversión fija mayor que un emprendimiento comercial. Esas condiciones delimitan el alcance del cálculo histórico.

El documento permite identificar las variables de aquel modelo. Sus precios corresponden a la publicación de 2017 y requieren una actualización antes de cualquier comparación económica actual.

Qué información reúne el registro acuícola

La Resolución 1468/2023 del Ministerio de Economía organiza el Registro Nacional de Establecimientos de Acuicultura, RENACUA. Su texto actualizado exige inscribir los establecimientos productivos, con independencia del volumen y del sistema empleado. También comprende ensayos científicos habituales y actividades de comercialización o elaboración de alimento para organismos acuáticos.

La solicitud debe describir el proyecto, las especies, los mercados previstos y el empleo generado o proyectado. Incluye información sobre instalaciones, origen y destino del agua y capacidad de carga. Si se procesa el producto, exige la habilitación sanitaria de la autoridad competente.

El régimen contempla una modalidad para emprendimientos familiares destinados al autoconsumo, con producción anual de hasta cinco toneladas. Esa condición debe leerse junto con el destino de la actividad. El límite de volumen no exime por sí mismo a cualquier establecimiento comercial de los demás requisitos.

El anexo establece una actualización anual en marzo y el envío de información productiva. Distingue biomasa en cultivo de producto comercializado y solicita datos del alimento utilizado y de los puestos de trabajo. Son categorías útiles para interpretar el alcance de una estadística sectorial.

La inscripción sanitaria y el movimiento de peces

SENASA informa que los productores acuícolas también deben inscribir sus establecimientos en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios, RENSPA. La gestión puede realizarse de manera presencial o por autogestión.

El organismo pide actualizar los datos cada año y cuando se modifiquen. Además, vincula esa inscripción con los trámites para mover animales vivos. La identificación permite localizar establecimientos y seguir el origen de los productos ante un evento sanitario.

El RENACUA reúne información de la actividad acuícola y el RENSPA cumple una función sanitaria. La existencia de ambos registros no acredita que una empresa determinada tenga todas las habilitaciones de procesamiento y comercialización.

El encuentro informado por INTA el 20 de octubre abordó manejo y costos con actores de distintos eslabones. La comunicación disponible no publica un costo actualizado por kilo ni resultados comerciales atribuibles a la jornada.

Foto: Juan Pablo Hegglin / INTA, licencia CC BY 4.0.