Los precios mayoristas de alimentos subieron 1,7% en septiembre

Los precios mayoristas de alimentos y bebidas aumentaron 1,7% en septiembre de 2026, según el INDEC. La división quedó por debajo del avance de 3,2% del índice de precios internos al por mayor, conocido como IPIM. En los primeros nueve meses del año acumuló una suba de 16,3% y, frente a septiembre de 2025, de 26,3%.

El informe publicado el 16 de octubre ubica a alimentos y bebidas entre las cinco divisiones nacionales con mayor incidencia en el resultado mensual. Su aporte fue de 0,20 puntos porcentuales. La mayor contribución provino de petróleo crudo y gas, con 1,43 puntos, dentro de una estructura que también incluye productos importados.

El 1,7% describe la variación de los precios del bloque alimentario. Los 0,20 puntos expresan cuánto aportó ese movimiento a la variación del índice general, considerando su peso en el cálculo. Son medidas diferentes y ambas aparecen en los cuadros del organismo.

Una suba menor que la del promedio mayorista

La distancia entre alimentos y el nivel general fue de 1,5 puntos porcentuales en septiembre, calculada sobre las tasas publicadas. Frente al conjunto de productos manufacturados, que aumentó 1,9%, la diferencia fue de 0,2 puntos. El resultado alimentario reúne productos de elaboración nacional dentro de esa apertura manufacturera.

Los bienes nacionales aumentaron 3,4% y los importados, 0,4%. Dentro de la producción nacional, los productos primarios subieron 7,9%; las manufacturas y la energía eléctrica, consideradas en conjunto, avanzaron 2%. La apertura permite observar que el promedio general combinó movimientos de distinta intensidad.

Petróleo crudo y gas registró un alza mensual de 15%. Los productos agropecuarios subieron 2,6% y los pesqueros, 0,4%. Esas categorías pertenecen a la producción primaria. El bloque de alimentos y bebidas se ubica entre los productos manufacturados, por lo que sus porcentajes deben mantenerse separados al describir la cadena.

La incidencia del agro fue de 0,30 puntos en el índice general. Los productos refinados del petróleo aportaron 0,28 puntos y las sustancias y productos químicos, 0,16. Alimentos, con 0,20 puntos, quedó por debajo de los primeros tres aportes y por encima del correspondiente a químicos.

El cuadro de incidencias expresa el aumento total con dos decimales: 3,16 puntos, que el resumen redondea a 3,2%. Los productos nacionales aportaron 3,13 puntos y los importados, 0,03. El INDEC advierte que las sumas de las aperturas pueden presentar diferencias por el redondeo de las cifras parciales.

La comparación anual cambia las distancias

En doce meses, alimentos y bebidas aumentó 26,3%, frente al 29,2% del IPIM general. La brecha fue de 2,9 puntos porcentuales. La comparación comprende septiembre de 2026 contra el mismo mes de 2025; incluye meses que quedan fuera del acumulado del año calendario.

Desde diciembre de 2025, el bloque alimentario avanzó 16,3% y el índice general, 22,8%. En ese período, la diferencia llegó a 6,5 puntos. Los productos manufacturados acumularon 18,7%, de modo que alimentos quedó 2,4 puntos por debajo de ese conjunto.

La apertura agropecuaria registró una suba de 15,6% desde diciembre y de 28,3% en doce meses. Los productos pesqueros aumentaron 25,2% en el año y 38,2% interanual. Estas cifras describen precios de grupos de productos, sin informar cuánto compraron las fábricas ni qué cantidades vendieron sus proveedores.

La energía eléctrica tuvo variaciones de 4,1% mensual, 54,5% desde diciembre y 54,2% interanual. Los productos refinados del petróleo subieron 2,2%, 34,2% y 51,1%, respectivamente. El informe los presenta como divisiones propias: sus aumentos no equivalen a una variación uniforme del costo energético de todas las alimenticias.

Precios de bienes utilizados por la industria

Papel y productos de papel aumentó 1,8% en septiembre. La división acumuló 15,4% en el año y 20% en doce meses. Los productos de caucho y plástico avanzaron 1% mensual, 18,1% desde diciembre y 22,5% interanual. Ambos grupos abarcan usos más amplios que los envases destinados a alimentos.

Las sustancias y productos químicos subieron 1,6% en el mes, 24% en el año y 27,1% frente a septiembre de 2025. La apertura de máquinas y equipos mostró variaciones de 1,6%, 8,1% y 10,9%. Son referencias agregadas que permiten seguir bienes vinculados con diferentes actividades industriales.

El informe no descompone la estructura de compras de una planta alimentaria. Para calcular su variación de costos hace falta conocer los insumos utilizados, las cantidades y los precios efectivamente pagados. Los índices de papel, energía o maquinaria no tienen la misma ponderación en todas las empresas.

Tres índices con coberturas distintas

El sistema mayorista del INDEC publica tres indicadores. El IPIM sigue los productos nacionales e importados ofrecidos en el mercado interno e incluye el efecto impositivo. El índice de precios internos básicos al por mayor, IPIB, mantiene esa cobertura y excluye los impuestos contemplados por el primero.

El índice de precios básicos del productor, IPP, se concentra en los precios percibidos por los productores locales. Excluye bienes importados e incorpora las exportaciones en la ponderación de las actividades. Su tratamiento impositivo coincide con el del IPIB. Estas diferencias de cobertura impiden usar las tres mediciones como si fueran equivalentes.

Para alimentos y bebidas, el IPIB mostró una suba mensual de 1,7%, igual a la del IPIM a un decimal. En cambio, el IPP de la división aumentó 2,3%. El acumulado anual fue de 16,2% en el IPIB y de 15,9% en el IPP. Las variaciones interanuales fueron de 26,4% y 27,1%, respectivamente.

El IPP general aumentó 3,8% mensual, mientras el IPIB general avanzó 3,4%. La divergencia entre estos índices y el IPIM refleja resultados de mediciones con distinta cobertura y tratamiento fiscal. El reporte no identifica una explicación empresarial particular para cada diferencia observada en la división alimentaria.

Cómo se relevan los precios

La metodología del IPIM incluye el impuesto al valor agregado, los impuestos internos y los impuestos a los combustibles, netos de subsidios explícitos. Como el índice corresponde al mercado doméstico, excluye las exportaciones al determinar el peso relativo de cada actividad.

El sistema utiliza una fórmula con ponderaciones fijas referidas al año base. Las del sector manufacturero provienen de valores de producción del Censo Nacional Económico de 1994, que relevó información de 1993. La presentación de las series toma diciembre de 2015 como período de referencia igual a cien.

Los precios observados corresponden, en general, al día 15 de cada mes. En algunos sectores se utilizan promedios mensuales o precios de la semana que incluye esa fecha. El INDEC detalla esas excepciones en la síntesis metodológica y marca como provisorios los resultados de septiembre.

Una medición diferente de los precios al consumidor

InfoAlimentación publicó por separado el resultado de alimentos y bebidas del IPC de septiembre. El IPIM observa precios de productores e importadores en el mercado interno; el IPC sigue precios vinculados con el consumo de los hogares. Cada indicador tiene una cobertura y una estructura de ponderaciones propias.

Por eso, el aumento mayorista de septiembre no establece un traslado automático a la góndola del mes siguiente. El informe tampoco mide márgenes comerciales, salarios ni volúmenes de producción. Sus cuadros permiten comparar la evolución de precios entre períodos y divisiones dentro de un mismo sistema estadístico.

El INDEC ofrece las series del sistema mayorista desde diciembre de 2015 en archivos descargables. En esa entrega, alimentos y bebidas cerró septiembre con una variación mensual de 1,7% en el IPIM, un acumulado de 16,3% y una suba interanual de 26,3%.