UIA: bebidas y carnes repuntan en una industria que sigue en baja

Bebidas, carnes y lácteos mejoraron frente a agosto, pero el balance anual sigue dividido entre ramas. La actividad fabril cayó 3,4% interanual y acumuló una baja de 2,8% hasta septiembre, según estimaciones del CEU-UIA.

La producción de bebidas, la faena vacuna y porcina y la elaboración láctea crecieron en septiembre respecto de agosto, en una industria argentina que volvió a retroceder. La mejora mensual no alcanzó para revertir las caídas acumuladas de bebidas y carne bovina, mientras que lácteos y porcinos conservaron un balance positivo. El conjunto de alimentos y bebidas se mantuvo estable frente a 2025, de acuerdo con el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).

El Informe de Actualidad Industrial N.º 9 de 2026 estimó una caída de 0,2% mensual desestacionalizada para el total manufacturero en septiembre y un retroceso cercano al 3,4% interanual. Entre enero y septiembre, la actividad acumuló una baja de 2,8% frente al mismo período del año anterior y quedó 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.

Las estimaciones preliminares del CEU combinan información sobre consumo de electricidad, demanda industrial y consultas a referentes del sector. El informe reúne, además, datos de cámaras empresarias y organismos públicos y privados. En ese relevamiento, los indicadores alimentarios mostraron una evolución más favorable que el promedio fabril durante septiembre, aunque con diferencias entre productos y períodos de comparación.

Bebidas y carne vacuna repuntaron sin recuperar el balance anual

La producción de bebidas tuvo la mayor suba mensual entre los segmentos alimentarios relevados: avanzó 8,5% frente a agosto. Sin embargo, en los primeros nueve meses acumuló una caída de 3,3% respecto de 2025. La comparación con enero-septiembre de 2022 mostró una distancia todavía mayor, con un nivel de producción 14% inferior.

La faena vacuna creció 3,3% mensual, pero mantuvo un retroceso de 6,2% en el acumulado del año frente a 2025. Respecto de los primeros nueve meses de 2022, la baja fue de 5,8%. Así, el aumento de septiembre convivió con un volumen acumulado menor al de ambos períodos de referencia.

El CEU mantuvo a bebidas y faena bovina entre las ramas que todavía no recuperaron sus niveles previos. En septiembre, ambas aumentaron su producción frente a agosto, pero siguieron por debajo de 2025 y 2022 en el acumulado.

El contraste también aparece dentro del propio mes. Mientras cuatro de los cinco indicadores alimentarios incluidos en el cuadro crecieron, la molienda de oleaginosas retrocedió. El resultado sectorial reúne, por lo tanto, movimientos que no fueron uniformes ni tuvieron el mismo punto de partida.

Lácteos y porcinos sostuvieron el crecimiento acumulado

La producción láctea aumentó 0,4% en septiembre respecto de agosto. La variación mensual fue moderada, pero se sumó a un desempeño positivo en el año: entre enero y septiembre, el indicador quedó 4,1% por encima del mismo período de 2025 y 3% sobre el registro de 2022.

La faena porcina avanzó 1,9% mensual y acumuló un crecimiento de 12,1% frente a los primeros nueve meses de 2025. Contra igual período de 2022, el aumento llegó al 23%, la mayor expansión de las cinco ramas alimentarias que figuran en el cuadro de septiembre del CEU.

Esas cifras separan a lácteos y porcinos de bebidas y bovinos. Las primeras dos actividades registraron aumentos tanto en el mes como en las comparaciones acumuladas, mientras que las otras dos mejoraron frente a agosto sin abandonar el terreno negativo en el año. El promedio estable del sector alimentario no describe, por sí solo, la situación de cada cadena.

En su lectura de la coyuntura, el CEU ubicó a producción láctea, faena porcina y molienda entre las ramas que recuperaron niveles respecto de 2025 y 2022. La clasificación se refiere al desempeño acumulado: en el caso de las oleaginosas, ese saldo positivo persistió pese al descenso registrado en septiembre.

La molienda cayó en el mes y siguió por encima de 2025

La molienda de oleaginosas bajó 5,1% frente a agosto, según el cuadro de indicadores de septiembre. Fue la excepción a las mejoras mensuales de bebidas, lácteos y faena. Aun con esa caída, acumuló un aumento de 2,8% frente a enero-septiembre de 2025 y se ubicó 12,3% por encima del mismo período de 2022.

El informe mostró, en paralelo, una suba mensual de 12,7% en la liquidación de divisas agroindustriales. Ese indicador conservó una caída acumulada de 22% frente a 2025 y de 34% frente a 2022. El CEU lo incluye entre los datos de exportación, separado de los indicadores de producción.

La diferencia entre ambas series resulta visible en el balance de los primeros nueve meses: la molienda procesó un volumen superior al de 2025, mientras que la liquidación de divisas quedó por debajo. El relevamiento no atribuye esa brecha a una sola causa ni presenta la liquidación como una medida del volumen elaborado por las plantas.

En el apartado que analiza la actividad de agosto, la entidad identificó a la molienda de oleaginosas y cereales entre los segmentos favorecidos por el desempeño de la cosecha. También destacó a frutas y hortalizas entre las actividades alimentarias con mejores resultados al comparar la producción con niveles anteriores.

El antecedente oficial de agosto: alimentos creció 1,7% mensual

Además del adelanto de septiembre, el documento de la UIA repasa los datos oficiales del INDEC correspondientes a agosto. Para alimentos y bebidas, ese cuadro consignó una suba de 1,7% frente a julio, una caída de 0,2% respecto de agosto de 2025 y una variación acumulada de 0,0% en los primeros ocho meses del año.

Para el total industrial, agosto había registrado un crecimiento mensual desestacionalizado de 1,9%, una caída interanual de 3,2% y un retroceso acumulado de 2,7%. La UIA señaló que la recuperación frente a julio se produjo después de una baja mensual de 5% en ese mes, por lo que el punto de comparación era reducido.

La recuperación mensual de agosto alcanzó a diez de los dieciséis sectores del índice, mientras que once ramas continuaron por debajo de agosto de 2025. Entre las caídas interanuales, el cuadro ubicó a maquinaria y equipo en 24%, productos textiles en 9,4% y prendas, cuero y calzado en 14,7%. Los alimentos mostraron una contracción mucho menor, de 0,2%.

La caída industrial se concentró en bienes durables y semidurables

El análisis del CEU sobre los primeros ocho meses atribuyó la mayor incidencia negativa a los bienes durables y semidurables. Ese grupo acumuló una caída de 21% frente a 2025 y restó 1,6 puntos porcentuales al resultado industrial. Incluye equipos informáticos, telecomunicaciones, electrodomésticos y otros equipos de uso doméstico.

Prendas de vestir, cuero y calzado y las industrias vinculadas a la cosecha aportaron, cada grupo, una incidencia negativa de 0,6 puntos porcentuales. En bienes de capital, la caída acumulada fue de 5,3%, con bajas en aparatos eléctricos y maquinaria para la producción. La entidad relacionó ese desempeño con la debilidad de la inversión productiva.

El agregado de consumo masivo fue el único con una contribución positiva en ese análisis de enero-agosto: creció 0,8% y sumó 0,3 puntos porcentuales al total. El CEU atribuyó el impulso a productos farmacéuticos, artículos de higiene y limpieza, edición e impresión. Ese agrupamiento no equivale al rubro alimentos y bebidas, que el documento presenta por separado.

Los datos preliminares de septiembre tampoco mostraron una recuperación generalizada fuera de la alimentación. La metalmecánica aumentó 2,5% mensual, pero acumuló una baja de 5,3% frente a 2025. La producción de autos creció 1% respecto de agosto y mantuvo una caída de 17% en los primeros nueve meses, además de registrar su nivel más bajo para un septiembre de los últimos seis años.

En metales básicos, el acero retrocedió 4% mensual y el aluminio avanzó 4,4%. La refinación de petróleo cayó 4,9% frente a agosto, aunque conservó un crecimiento acumulado de 6% respecto de 2025. El consumo eléctrico de los grandes usuarios industriales subió 1% mensual y 5,3% en enero-septiembre, todavía 5,7% por debajo de 2022.

La construcción también presentó resultados contrapuestos: los despachos de cemento aumentaron 14,3% en septiembre, mientras que las ventas de insumos medidas por el Índice Construya bajaron 1%. El mayor despacho de cemento estuvo impulsado, según el CEU, por las entregas a granel y una suba de la demanda. Pese a ese aumento mensual, el volumen acumulado de cemento siguió 2,7% por debajo de 2025 y 25% por debajo de 2022.

El INDEC publicará el dato de septiembre el 6 de noviembre

El adelanto de la UIA precede a la publicación del índice oficial de producción industrial manufacturero de septiembre. El calendario de difusión del INDEC fija esa entrega para el viernes 6 de noviembre, junto con los indicadores de la construcción del mismo mes.

Una semana después, el viernes 13 de noviembre, el organismo difundirá la utilización de la capacidad instalada de septiembre, que incluye el desempeño de alimentos y bebidas.