El INTA aplica pruebas de ADN para comprobar la identidad de los cultivares de pecán y orientar la combinación de árboles en las plantaciones. La identificación permite relacionar cada material con los registros de floración y comportamiento regional que utiliza el productor para planificar el monte.
El organismo difundió el trabajo el 21 de octubre. La metodología reúne perfiles genéticos, observaciones del ciclo de las plantas y características de las nueces. Los resultados se presentarán en el IV Simposio Sudamericano de Pecán, previsto del 28 al 30 de octubre en Tucumán y Catamarca.
La aplicación comienza con una muestra de hojas. El laboratorio extrae el ADN y examina marcadores microsatélites, secuencias cortas cuyas variaciones permiten distinguir materiales. Esa información se compara con la caracterización de los cultivares para resolver dudas sobre la identidad de un árbol.
Identificar antes de multiplicar
El problema aparece durante la multiplicación y puede acompañar al cultivo durante años. El pecán se propaga por injertos para obtener plantas genéticamente iguales al material elegido. La trazabilidad debe sostenerse desde esa etapa hasta la plantación.
La oferta tecnológica del INTA describe ese uso en la ficha de PecanBiocoding, un panel de marcadores dirigido a viveros y productores. Su ventaja consiste en identificar tempranamente el cultivar. Las diferencias visuales que permiten reconocer variedades aparecen más tarde en el cultivo.
Para un vivero, comprobar el material de propagación permite contrastar la identidad declarada antes de distribuir las plantas. Para quien ya tiene un monte, el análisis aporta una herramienta frente a dudas sobre árboles existentes. El servicio descrito por el INTA comprende individuos de cultivares inscriptos por el organismo en el Registro Nacional de Cultivares.
La ficha tecnológica incluye a Juan Gabriel Rivas, María Carolina Martínez y otros integrantes del Instituto de Biotecnología entre sus desarrolladores. Publica contactos de investigación y vinculación tecnológica para canalizar consultas. Allí se presenta como una herramienta aplicable a la multiplicación y al seguimiento del material hasta su implantación.
La floración define las combinaciones
Conocer el nombre correcto del cultivar tiene una consecuencia práctica en el diseño del monte. El pecán presenta dicogamia: la liberación del polen y la receptividad de las flores femeninas ocurren en momentos distintos. Las plantaciones combinan materiales con períodos complementarios para favorecer la polinización.
Si un árbol pertenece a otro cultivar, la combinación prevista puede fallar, explicó Enrique Frusso, referente del cultivo en el INTA. La información genética permite comprobar la identidad sobre la que se apoyó aquella elección. El seguimiento fenológico registra cuándo se expresan esas etapas en cada ambiente.
La Estación Experimental Delta del Paraná conserva materiales introducidos y dos desarrollados por el INTA. El organismo informó que existen 20 cultivares inscriptos en el INASE y otros 14 en descripción y caracterización. Este segundo grupo se prepara para una futura presentación al registro.
La evaluación regional agrega información sobre la adaptación de los materiales. Un relevamiento del INTA Concordia, difundido el 1 de junio de 2026, estudió cinco cultivares de interés comercial. Las observaciones comenzaron en 2022, sobre plantas en producción de un lote comercial.
El equipo siguió la brotación y la floración desde agosto hasta el comienzo de la maduración. Registró diferencias entre materiales y variaciones de un año a otro dentro de un mismo cultivar. Una temporada con mayor acumulación de frío invernal presentó brotación y floración más tardías.
La investigación también observó efectos distintos del agua según la etapa. Las lluvias y los excesos hídricos afectaron la floración y el cuaje, pero favorecieron el crecimiento inicial del fruto. En verano, altas temperaturas con menores precipitaciones se asociaron con mayor caída de frutos y menor calibre.
Qué recibe la industria
El mismo trabajo de Concordia relacionó la identificación varietal con características que intervienen en la comercialización y el pelado. El laboratorio examinó peso seco, forma, color, rendimiento de pepita y espesor de la cáscara en nueces de la cosecha 2024.
Las comparaciones mostraron diferencias entre cultivares. Choctaw se destacó por el mayor peso seco del fruto. Pawnee y Shoshoni tuvieron frutos más livianos, pero una proporción comestible elevada. Desirable presentó el menor rendimiento de pepita dentro del conjunto evaluado.
Para quien compra nueces destinadas a pelado, el peso del fruto y la cantidad de parte comestible son variables diferentes. El rendimiento de pepita vincula el peso de la semilla aprovechable con el peso de la nuez con cáscara. Esa relación integra la clasificación comercial del producto.
La Resolución 446/2014 establece el reglamento de identidad y calidad para nuez pecán con cáscara destinada al consumo humano. Su alcance comprende mercado interno, exportación e importación. Clasifica el producto por calibre, color, calidad y contenido comestible.
El calibre se expresa por la cantidad de nueces por kilogramo. La parte comestible debe respetar un contenido máximo de humedad del 5,5%. Las categorías de calidad consideran el estado de los frutos y los defectos admitidos. La norma exige nueces limpias, sanas y libres de olores o sabores extraños.
El reglamento también alcanza al acondicionamiento. Los envases deben ser nuevos, limpios, secos y aptos para contacto con alimentos. Dentro de un mismo envase, la mercadería debe ser homogénea en origen, categoría, color y año de cosecha.
Estos controles corresponden al producto comercial. La identificación genética actúa antes, sobre el material vegetal que origina la producción. Ambos registros permiten seguir aspectos distintos de la cadena: qué cultivar se multiplicó y qué características presenta el lote de nueces recibido.
Presentación en el encuentro regional
El trabajo sobre identificación de cultivares tendrá un espacio en el simposio del 28 al 30 de octubre: Carolina Martínez presentará los resultados genéticos y su relación con la evaluación de las plantas, según anunció el INTA. El encuentro, organizado junto con Embrapa, el INIA de Uruguay y otras instituciones argentinas, incorporará la convención anual de la Cámara Argentina de Productores de Pecán. Así, la investigación sobre las variedades se discutirá en una agenda que también contempla su manejo productivo, la poscosecha y los mercados.