La molienda de maní creció 30,7% y las exportaciones, 22,7%

La industria procesó 213.942 toneladas de maní entre enero y agosto de 2026, según la Secretaría de Agricultura. El volumen creció 30,7% frente al mismo período del año anterior. En paralelo, las exportaciones de maní y derivados alcanzaron 661.784 toneladas por US$753 millones, un 22,7% más en volumen. El organismo difundió el balance el 7 de octubre.

Una molienda que suma 50.000 toneladas

El balance oficial describe ocho meses de actividad intensa en las plantas procesadoras. Las 213.942 toneladas molidas superan en 30,7% a las de enero-agosto de 2025. Por diferencia, la industria procesó unas 50.000 toneladas más que las 163.700 aproximadas del año anterior (cálculo propio sobre el dato oficial).

La molienda generó 84.147 toneladas de aceite de maní y 109.011 toneladas de pellets. Agricultura contabilizó además 12.310 toneladas de otros subproductos agroindustriales. Los tres rubros suman 205.468 toneladas, el equivalente a 96% del maní procesado.

El pellet encabeza la estructura con alrededor de 51% del volumen, seguido por el aceite, con cerca de 39%. Los subproductos completan el cuadro con un 6%. Dos productos sostienen la transformación industrial del cultivo, y ambos tienen mercado externo.

El año anterior ya había dejado marcas históricas. De acuerdo con análisis sectoriales, en 2025 todas las categorías de industrialización alcanzaron récords, impulsadas por una cosecha excepcional y por la reducción a cero de los derechos de exportación sobre los residuos sólidos del crushing de maní. Esa base de comparación le da peso al avance de 2026.

Exportaciones: más toneladas y US$753 millones

Entre enero y agosto, las exportaciones de maní y productos derivados alcanzaron 661.784 toneladas. El volumen vendido al exterior aumentó 22,7% respecto de enero-agosto de 2025, lo que equivale a unas 122.000 toneladas adicionales sobre las 539.000 aproximadas del año previo. El monto total de esas operaciones fue de US$753 millones.

Los dos datos permiten calcular un valor medio de unos US$1.138 por tonelada exportada. La cifra surge de dividir los dólares por el volumen y funciona como referencia general, porque la canasta reúne productos de valores muy distintos, desde el grano de confitería hasta el aceite y los pellets.

Como punto de comparación, los precios internacionales del maní superaron los US$2.050 por tonelada durante 2023 y buena parte de 2024, según datos del Banco Mundial citados por la Bolsa de Comercio de Rosario. Las series miden productos distintos y la comparación es aproximada. Aun así, sugiere que el crecimiento del volumen convive con ingresos por tonelada inferiores a los del pico de precios.

Argentina ocupa el segundo lugar entre los exportadores mundiales de maní, con una participación estimada de 23% del comercio global, solo detrás de India, que alcanza 25%, según proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos para la campaña vigente.

Dos universos que no se suman

La molienda y las exportaciones tienen universos distintos. El primer dato corresponde al maní procesado para obtener aceite, pellets y otros subproductos. El segundo reúne el producto y sus derivados. Por eso el volumen exportado supera ampliamente al molido, y ninguna de las dos cifras se deduce de la otra.

La estructura de destinos de la producción lo explica. Según la Cámara Argentina del Maní, alrededor de 63% de la producción de la campaña 2025/26 se destina a exportación, mientras que un 16% se procesa industrialmente para elaborar aceite, pellets y expellers. La mayor parte del cultivo sale al mundo como grano, y una porción menor pasa antes por la molienda.

Esta aclaración evita errores de lectura frecuentes. Quien compare 213.942 toneladas con 661.784 toneladas concluirá que se exportó el triple de lo molido, y esa comparación mezcla magnitudes de naturaleza diferente. Cada indicador describe un tramo propio de la cadena.

El contexto: una cosecha que se achicó

El balance de Agricultura llega después de un ciclo excepcional y antes de uno más chico. La campaña 2024/25 había marcado récords de siembra, cosecha, molienda y exportaciones. La 2025/26 arrancó con una superficie sembrada de unas 406.000 hectáreas, 24% menos que el máximo anterior, según la Secretaría.

La producción nacional se estimó en 1,2 millones de toneladas, una baja de 34% interanual. La Cámara Argentina del Maní calculó 1,31 millones de toneladas en caja, equivalentes a 918.397 toneladas en grano, 31% por debajo del ejercicio previo. Las estimaciones corresponden a distintas fuentes y metodologías, y ambas marcan el recorte más fuerte de los últimos cinco años.

Los analistas atribuyeron la retracción a la caída de los precios internacionales, al aumento de los costos productivos y a dificultades climáticas. La propia Cámara anticipó que la industria agotaría sus existencias de maní, un dato que ayuda a leer el crecimiento de 2026: buena parte de lo procesado y vendido este año pudo haber salido del grano almacenado tras la cosecha récord.

Córdoba concentra la producción

China, la Unión Europea, el Reino Unido, Australia y Chile figuran entre los principales destinos mencionados por el organismo.

El trabajo que hay detrás tiene una geografía concreta: la industria se concentra en el sur de Córdoba, donde la Cámara sostiene que unas treinta localidades del interior dependen del maní como principal fuente de empleo.

Los cuatro meses que restan del año mostrarán si el ritmo se sostiene con una cosecha menor y existencias más ajustadas. Hasta entonces, el balance de enero a agosto confirma una industria que molió más, exportó más y ganó volumen en un año de menor oferta de materia prima.