La industria frigorífica argentina procesó 8,13 millones de vacunos entre enero y agosto, casi 10% menos que en igual período de 2025. Detrás de esa caída, un informe de ROSGAN publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario identifica una diferencia creciente entre empresas: las firmas adjudicatarias de cuota Hilton aumentaron su faena, mientras el resto de la actividad retrocedió con fuerza.
El trabajo utiliza la nómina de 44 compañías que recibieron cupos en la categoría industrias para el ciclo 2026/27. Ese conjunto procesó 3,19 millones de cabezas durante los primeros ocho meses, frente a 3,07 millones un año antes, una suba cercana al 4%.
Por diferencia, el resto de la industria faenó aproximadamente 4,94 millones de animales. La disminución ronda el millón de cabezas y equivale a una caída cercana al 17% interanual.
Dos grupos que permiten leer la diferencia
La clasificación no divide de forma exacta a todos los exportadores de todos los abastecedores del mercado interno. El propio informe aclara que no existen estadísticas oficiales que identifiquen con precisión el destino de la producción de cada establecimiento. La cuota Hilton funciona como una aproximación para comparar grupos de empresas.

Por eso, atribuir el 4% a toda la industria exportadora o el 17% exclusivamente al mercado doméstico ampliaría el alcance de los datos. La comparación permite observar una divergencia de actividad, sin asignar a cada planta un destino comercial único.
Tampoco corresponde sumar ambas variaciones para reconstruir la caída general: los grupos tienen tamaños diferentes. El total se obtiene a partir de las cabezas procesadas, no de la suma simple de sus porcentajes.
La presión de los costos y la demanda
Noticias AgroPecuarias, al recoger el análisis de ROSGAN, destacó la combinación de menor disponibilidad de hacienda y una demanda interna con dificultades para absorber más producto. Para una planta, la caída del volumen reduce la cantidad de unidades entre las que puede distribuir costos que continúan existiendo, como instalaciones, mantenimiento y servicios.
El informe también señala una diferencia en las condiciones de venta. En agosto, el valor promedio exportado alcanzó USD 5.556 por tonelada, 26% por encima del mismo mes de 2025. Esa referencia corresponde al producto vendido al exterior y no al precio del animal en pie ni al que paga el consumidor en la carnicería.
Según el mismo análisis, las exportaciones absorbieron el 30% de la carne producida entre enero y agosto, frente al 25,8% de un año antes. El cambio de participación describe una industria en la que el destino externo gana peso, mientras los establecimientos afrontan una oferta de animales más ajustada y resultados de actividad cada vez más distintos.