Café en Tucumán: Cabrales apuesta a la calidad y a una nueva cadena productiva

La producción de café en Tucumán vuelve a ganar visibilidad con la apuesta de Martín Cabrales por un grano de especialidad de origen argentino. En una entrevista publicada por Infobae este 1 de octubre, el empresario afirmó que “va a sorprender la calidad del grano” y vinculó el proyecto con la posibilidad de desarrollar una identidad comercial propia.

El anuncio se inscribe en un trabajo que reúne a productores, a Cabrales y al Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP). Para la industria alimentaria, el interés está en cómo ese cultivo puede transformarse en una cadena local que incorpore procesamiento, evaluación de calidad y canales de venta.

Un recorrido que empezó antes de esta cosecha

La entrevista habla de una primera cosecha este año, pero Tucumán ya registra antecedentes productivos. El 9 de agosto de 2024, el IDEP documentó una recolección en Lomas de Imbaud, en las Yungas de Yerba Buena. El productor Oscar Velasco Imbaud obtenía entonces una tercera generación de frutos, dentro de un proceso iniciado ocho años antes.

El organismo describió allí una separación artesanal de la pulpa y un secado posterior para obtener los granos. Ese registro permite ubicar la novedad actual como un avance del desarrollo cafetero y de su vinculación comercial, sin atribuirle el carácter de primera cosecha histórica de toda la provincia.

En abril de 2025, Cabrales y el IDEP anunciaron un convenio para acompañar al sector. La colaboración incluyó asesoramiento a productores y pymes, capacitación y trabajo sobre información técnica y estándares de calidad. Ese vínculo conectó los ensayos locales con una empresa que participa de la elaboración y comercialización de café.

Productores, viveros y salida comercial

En abril de 2026, el IDEP informó un nuevo paso de cooperación y reuniones para planificar una estrategia de comercialización. En ese momento contabilizaba más de 35 productores y más de 70.000 plantas en viveros. Son datos correspondientes a aquella etapa; la existencia de plantines no equivale a superficie implantada ni a volumen cosechado.

Café tucumano: cosecha documentada en 2024, convenio técnico en 2025 y planificación comercial con productores en 2026.
Antecedentes documentados por el IDEP: agosto de 2024, abril de 2025 y abril de 2026. La entrevista a Cabrales del 01/10/2026 aporta la expectativa empresarial actual. Diseño: InfoAlimentación.

Cabrales mencionó en la entrevista de octubre la provisión de 80.000 plantas de ocho variedades y un potencial de 8.000 hectáreas. La última cifra expresa una posibilidad de expansión planteada por el empresario, no un área actualmente cubierta por cafetales. Tampoco se difundió allí un tonelaje comercial definitivo de la cosecha.

El IDEP había señalado además que, en marzo, se realizaron pruebas sensoriales en Mumac Academy Cabrales con café cultivado, cosechado y procesado en Tucumán. La evaluación aporta una referencia para el trabajo de calidad; las expectativas del empresario sobre su posicionamiento siguen siendo una valoración que deberá sostenerse en la producción y en la respuesta del mercado.

El desafío de convertir el cultivo en un alimento comercial

El antecedente de Yerba Buena muestra una etapa de procesamiento artesanal. El convenio técnico y la planificación comercial agregan otros componentes al recorrido: acompañamiento productivo, preparación del grano y vinculación con compradores. Cada avance necesita continuidad entre la cosecha y el producto que finalmente se ofrece.

La oportunidad para Tucumán está en incorporar valor dentro de esa secuencia. Los próximos datos relevantes serán el volumen efectivamente obtenido, su calidad por lote y la concreción de canales de venta. Esos resultados permitirán dimensionar el alcance industrial de una iniciativa que hoy combina experiencia de productores, apoyo institucional y expectativas empresarias.