Capilla del Señor concretó su primera exportación a Emiratos Árabes Unidos con una tonelada de provolone y mozzarella sin lactosa. El INTI informó la operación el 7 de octubre. La empresa familiar, radicada en Villa María, Córdoba, comercializa esos quesos bajo la marca Lombarde.
El instituto asistió el desarrollo mediante ensayos de fermentos, niveles de lactosa y tiempos de maduración. El comunicado también consigna envíos a Brasil de 12 toneladas y otras 500 toneladas en 2025. La fecha exacta del despacho a Emiratos y su valor comercial no aparecen en esa información.
Una planta con antecedentes exportadores
La historia institucional de Capilla del Señor ubica el comienzo de las obras de su fábrica en abril de 2005. La producción se inició el 7 de agosto de 2006, con un procesamiento de 5.000 litros diarios. Según la empresa, esa etapa permitió ajustar el sistema de elaboración y las características de sus quesos.
La firma sitúa el inicio de su actividad exportadora en noviembre de 2007. En su recorrido histórico vincula la expansión internacional con un aumento del procesamiento hasta 100.000 litros por día. Es una referencia de aquella trayectoria; el sitio no ofrece una medición fechada del volumen efectivamente procesado en octubre de 2026.
La empresa también registra un convenio con el INTA, firmado en febrero de 2011, para un proyecto de productos lácteos funcionales. Ese antecedente corresponde a una línea de cooperación distinta de la asistencia del INTI para los quesos sin lactosa.
La gestión comercial y el equipo de la pyme
Álvaro Ugartemendia, director de Capilla del Señor, habló sobre la operación con Radio Villa María. La emisora publicó la reseña de la entrevista el 5 de octubre. Según esa cobertura, el empresario vinculó el ingreso a Dubái con un proceso de negociación y el contacto con un importador interesado en productos argentinos.
Ugartemendia describió una preferencia por quesos europeos en el segmento al que apunta la firma. Es su evaluación comercial, recogida por la emisora, y no una medición de participación de mercado. El planteo ubica la búsqueda de compradores junto al desarrollo del producto.
La reseña informa un equipo de 35 colaboradores en Capilla del Señor. También recoge el vínculo de la empresa con institutos tecnológicos y universidades para desarrollar proyectos. La publicación no detalla categorías laborales ni nuevas contrataciones asociadas al embarque.
El desarrollo comprendió varias familias de quesos
La edición de agosto de 2023 de PyMEs Exportan, del INTI, ya describía el trabajo técnico con Capilla del Señor. Allí, Marcelo González, del área de Desarrollo de Procesos del instituto, explicó que primero se investigaron quesos de pasta blanda. Después se estudiaron variedades de pasta semidura e hilada.
Los ensayos reprodujeron condiciones utilizadas en la empresa, tanto en laboratorios como en la planta piloto del INTI. El objetivo informado era obtener productos que pudieran llevar la denominación sin lactosa en su etiqueta. El antecedente permite fechar el desarrollo antes del envío anunciado este mes.
La presentación de 2023 identificaba una oferta de varias familias: Sardo y Romano entre los duros; Cremoso y Por Salut entre los blandos. También incluía Mozzarella y Provolone Hilado, junto con Danbo, Tybo, Gouda y Edam. Ese catálogo describe la cartera presentada entonces y no la composición del cargamento enviado a Emiratos.
Qué exige la denominación sin lactosa
El artículo 1372 bis del Código Alimentario Argentino fija un máximo de 100 miligramos de lactosa por cada 100 gramos o 100 mililitros de alimento listo para consumir. El límite equivale a 0,1 gramo en esa cantidad de producto. La categoría fue incorporada por la Resolución Conjunta 19/2021 y figura en el capítulo que ANMAT mantiene disponible.
La norma contempla la separación o descomposición de la lactosa, así como combinaciones de procesos tecnológicos adecuados. Admite distintas denominaciones equivalentes en el rótulo, entre ellas sin lactosa y deslactosado. El umbral se refiere al alimento listo para el consumo.
El artículo 1372 regula otras dos categorías. Para bajo contenido admite hasta el 5% de la lactosa del alimento corriente de referencia. Para contenido reducido, el máximo es el 30%. En esos casos se debe indicar una reducción del 95% o del 70%, respectivamente. La referencia comparativa y el límite absoluto de la categoría sin lactosa responden a criterios diferentes.
Las condiciones sanitarias del comercio exterior
SENASA señala que las plantas que elaboran lácteos para exportación deben contar con habilitación para tránsito internacional. También deben cumplir las normas del país comprador. En su descripción del procedimiento, el organismo incluye una evaluación técnica y jurídica de la documentación y una inspección del establecimiento.
La revisión presencial compara las instalaciones con los planos y las memorias incorporadas al expediente. La aprobación comprende los grupos tecnológicos autorizados. Para incorporar un subgrupo, la empresa presenta una descripción del proceso de elaboración que debe evaluar el servicio oficial.
Estos requisitos describen el sistema de habilitación de plantas. La asistencia de un instituto tecnológico y una ficha comercial de producto aportan otro tipo de información. Los certificados sanitarios y los registros de la operación permiten documentar las condiciones exigidas para cada destino.
En su guía sobre comercio exterior lácteo, SENASA explica que los países pueden exigir documentos específicos o inspecciones de las plantas. Algunos acuerdos admiten listados de establecimientos confeccionados por el servicio argentino y comunicados a la autoridad del destino. Otros prevén evaluaciones documentales o visitas de esa autoridad.
La guía distingue además los mercados con un certificado zoosanitario acordado de aquellos donde todavía no existen esas condiciones. Ese marco general no determina qué procedimiento particular se aplicó al cargamento de Capilla del Señor. La información del INTI confirma la operación, pero no adjunta su expediente sanitario ni comercial.
InfoAlimentación publicó un análisis de los resultados económicos de la cadena láctea. Ese panorama sectorial ofrece contexto para las empresas procesadoras, aunque sus promedios no describen el balance de esta pyme.
El próximo paso informado por el INTI es la participación de los quesos sin lactosa en el Festival Internacional de Cultura Culinaria de Hanoi, prevista para noviembre. El anuncio la presenta como una acción de promoción hacia Vietnam.