Estrella Patagónica: 27 despidos y una disputa por el empleo entre zafras

La disputa por 27 despidos en Estrella Patagónica llegó a la instancia de conciliación con dos posiciones enfrentadas: el STIA exige recuperar los puestos permanentes y la empresa sostiene que necesita reducir su estructura para continuar operando entre temporadas. La primera audiencia terminó sin acuerdo, según la cobertura publicada por Pescare el 17 de septiembre. El conflicto afecta a la planta de Puerto Madryn y vuelve a poner en discusión cómo se sostiene el trabajo industrial cuando baja el ingreso de materia prima.

El secretario gremial del STIA, José Díaz, señaló que las desvinculaciones alcanzaron a empleados con antigüedad. El sindicato reclama las reincorporaciones y cuestiona que el receso productivo se resuelva mediante la pérdida de empleos efectivos. Pescare informó que las protestas frente al establecimiento quedaron suspendidas durante la conciliación y que habrá una nueva reunión entre las partes.

La empresa vincula el ajuste con su continuidad operativa

La explicación de EPSA fue recogida por Revista Puerto a partir de una comunicación de la compañía. Allí la firma plantea que revisó su situación económica, técnica y productiva y decidió reducir el plantel permanente. Su argumento es que el costo de mantener la estructura durante los períodos de menor actividad compromete la operación y, con ella, los empleos asociados a las temporadas de langostino fresco.

La primera audiencia de conciliación en la Secretaría de Trabajo de Chubut terminó sin acuerdo entre Estrella Patagónica S.A. y el sindicato de alimentación

La pesquera también expresó su intención de abonar las indemnizaciones correspondientes. Ese ofrecimiento forma parte de su posición en el conflicto; no constituye una aceptación del sindicato ni acredita que los pagos se hayan realizado. La diferencia de fondo permanece: mientras la compañía presenta las cesantías como una condición para preservar actividad futura, el gremio defiende la continuidad de quienes ya integran la planta.

EPSA describe su negocio como una combinación de captura, congelado a bordo y procesamiento en tierra. Esa integración permite entender por qué la discusión trasciende la cantidad de barcos que pescan. La disponibilidad de producto, su destino comercial y las tareas que se realizan en cada etapa determinan qué trabajo llega efectivamente a las instalaciones industriales.

El trabajo en tierra, frente al calendario pesquero

Una temporada intensa puede concentrar muchos pedidos y convocatorias en pocos meses. La continuidad anual de una planta exige además organizar abastecimiento, ventas y financiamiento durante el resto del calendario. La negociación en Madryn pone esa dificultad sobre la mesa, pero la información disponible no permite reconstruir los costos de EPSA ni establecer qué alternativas evaluó antes de despedir.

Para los trabajadores, conservar el vínculo permanente significa también disponer de previsibilidad entre campañas. Para la industria, retener experiencia puede ser decisivo cuando vuelve a crecer la producción. Ambas dimensiones forman parte de una salida que deberá traducirse en compromisos concretos. Por ahora, la conciliación mantiene abierto el espacio de negociación y las reincorporaciones siguen siendo el punto central del reclamo sindical.