FTIA cerró la paritaria con un aumento del 9% y renovó el CCT 244/94
La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación alcanzó un acuerdo con la cámara empresaria FIPAA que combina un bono extraordinario, una suba en el básico a partir de agosto y la ratificación del Convenio Colectivo de Trabajo por un año.
La Federación Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y la Federación de Industriales Procesadores de Alimentos de la Argentina (FIPAA) cerraron el 22 de junio de 2026 un nuevo acuerdo salarial para el período 2026-2027 en el marco de la paritaria del CCT 244/94. El entendimiento cubre a los aproximadamente 80.000 trabajadores de la industria de la alimentación y combina una suma extraordinaria no remunerativa, un incremento porcentual sobre el básico y la renovación de la vigencia del convenio sectorial.
El acuerdo, punto por punto
El texto del acuerdo establece tres componentes:
Suma fija no remunerativa. Se fijó un monto total de $120.000 para la categoría inicial, en concepto no remunerativo y por única vez, cubriendo los meses de mayo, junio y julio de 2026. El pago se divide en dos cuotas: $70.000 antes del 26 de junio y los restantes $50.000 antes del 21 de julio de 2026. El monto incluye apertura de categoría.
Suba del básico desde agosto. A partir de agosto de 2026 entra en vigencia una nueva escala salarial basada en valores hora, con un incremento del 9% sobre las planillas actualmente vigentes.
Cláusula de revisión. Las partes acordaron una instancia de monitoreo para el mes de agosto, que habilitará la reapertura de la negociación y la revisión de las pautas salariales según la evolución macroeconómica.
La ratificación del CCT 244/94, el punto central
Más allá del impacto inmediato en los salarios, la FTIA subrayó en su comunicado que el acuerdo ratifica la vigencia plena del Convenio Colectivo de Trabajo 244/94 por el término de un año a partir de la fecha de suscripción. En un contexto en el que la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional habilitó modalidades de contratación más flexibles, blindar el convenio sectorial por un año es el resultado negociador de mayor peso estructural para los trabajadores de la alimentación.

«No estábamos dispuestos a resignar conquistas construidas con años de organización, lucha y esfuerzo colectivo, porque sabemos que los derechos que se pierden son luego muy difíciles de recuperar», señaló la Federación en el comunicado distribuido a sus sindicatos adheridos.
La negociación en contexto
La paritaria de la alimentación se cerró en una semana en la que el INDEC publicó datos que retratan el deterioro del mercado laboral en términos de calidad: la informalidad laboral alcanzó el 44,2% en el primer trimestre de 2026, su nivel más alto desde que comenzó a medirse. El empleo asalariado privado registrado acumula, según el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA), una pérdida de 217.000 puestos desde noviembre de 2023. La industria manufacturera encabeza la destrucción de empleo formal, con 76.556 trabajadores registrados menos en ese período, según Misión Productiva.
En ese escenario, la FTIA enfrentó esta paritaria con el doble objetivo declarado de recomponer el poder adquisitivo y preservar el marco convencional. El resultado reconoce la presión inflacionaria de los meses previos con el bono, incorpora una suba del básico a partir de agosto y deja una ventana de revisión para ese mismo mes.
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