Reforma laboral: CGT y gremios resisten en redes y en la calle
La CGT combina campaña digital con acciones territoriales en estaciones y plazas para frenar la reforma laboral. STIA y FTIA con voz propia, y voz pública en espacios populares.
Mientras la reforma laboral avanza hacia el recinto del Senado, el movimiento sindical argentino desplegó una resistencia de doble filo: deliberación digital y presencia masiva en el espacio público. En una campaña innovadora, la CGT lleva mensajes claros a audiencias jóvenes y también sale a dialogar cara a cara con trabajadores y transeúntes en estaciones de tren y plazas, mostrando que el terreno de la lucha no es sólo virtual sino también humano y cotidiano.
Una campaña digital que traduce al “lenguaje de la calle”
La CGT activó una campaña en redes sociales destinada a 20 senadores cuyos votos todavía no están asegurados, exponiendo su postura respecto de la reforma con videos cortos y preguntas directas sobre cómo se traduciría cada cambio en derechos laborales concretos. El formato —vídeos breves, lenguaje claro y referencias geográficas— está diseñado para alcanzar no sólo a la audiencia sindical tradicional sino también a generaciones que consumen información por TikTok e Instagram, fuera del contexto formal del Congreso.
Esa presencia digital es parte de un relato práctico: clarificar que lo que se discute en las cámaras repercutirá en jornadas laborales, vacaciones, indemnizaciones, licencias y condiciones de trabajo. Los clips de cuentas como @dichoencriollo (TikTok) y reels informativos circulan con explicaciones accesibles para quienes no suelen seguir la política formal del Congreso.
@dichoencriollo
En paralelo con la campaña en redes, la CGT publicó piezas sobre 20 senadores indecisos o clave para la votación, recuperando citas previas y contrastándolas con posibles consecuencias en empleo y derechos laborales. Esta estrategia busca acentuar la responsabilidad pública de cada legislador antes de una votación que podría redefinir el contrato laboral en Argentina.
Acción en las calles: estaciones, plazas y diálogo con la gente
La resistencia no se queda en las pantallas. La Secretaría de Género de la CGT, encabezada por Carla Gaudensi, organizó este 27 de enero una campaña territorial de volanteadas y diálogo directo en estaciones de tren de alta circulación como Constitución y Once, y en diversas plazas de la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana.
La iniciativa buscó llevar la explicación de la reforma a trabajadores y transeúntes, mostrando el impacto real que, según el sindicalismo, tendría su aprobación: mayor precarización, menos protección frente a despidos y retrocesos en conquistas históricas. Las conversaciones no fueron con consignas abstractas, sino con folletos y palabras comprensibles, invitando al diálogo sobre “qué se pierde y por qué importa defender derechos que costaron décadas de lucha”.

Participaron representantes de numerosas organizaciones gremiales. Entre ellas, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) Seccional Buenos Aires puso cuerpo y voz en esta acción, conversando directamente con trabajadores y transeúntes sobre riesgos concretos de precarización laboral. También estuvieron sindicatos como UTEDYC, UOCRA, Obras Sanitarias, Suterh, Luz y Fuerza, UEJN (judiciales), La Bancaria, Sutep y Maestranza, reflejando un frente multisectorial.
“El ataque a nuestros derechos sólo implicará más precarización laboral y no mejorará ninguno de los problemas que enfrentan las y los trabajadores”, sintetizó Gaudensi, resaltando la importancia de hablar con la gente, en los lugares de trabajo y en la calle, para construir fuerza social y resistencia popular.
Señalar a senadores, pero también construir presencia social
En paralelo con la campaña en redes, la CGT publicó piezas sobre 20 senadores indecisos o clave para la votación, recuperando citas previas y contrastándolas con posibles consecuencias en empleo y derechos laborales. Esta estrategia busca acentuar la responsabilidad pública de cada legislador antes de una votación que podría redefinir el contrato laboral en Argentina.
Alimentación en alerta: postura de la FTIA y el STIA
La Federación de Trabajadores de Industrias de Alimentación (FTIA) articuló públicamente una posición crítica frente a la reforma, denunciando que lo que se presenta como “modernización” encubre riesgos concretos para la estabilidad laboral de miles de trabajadores de la industria alimentaria. La retórica desde la FTIA enfatiza que garantías mínimas, salarios dignos y condiciones de trabajo seguras no son negociables.

El STIA Buenos Aires, además de participar en la campaña territorial de volanteadas y diálogo en estaciones, ha reforzado su postura en redes y comunicados internos: para el sector, la reforma podría traducirse en mayor informalidad, flexibilización de derechos y debilitamiento de la negociación colectiva, factores que históricamente impactan primero en las trabajadoras y trabajadores más vulnerables.
En las redes y en las calles
La combinación de campañas digitales con presencia física en las calles revela una estrategia sindical integral: no sólo exponer técnicamente las amenazas a los derechos laborales, sino interpelar, con sensibilidad y claridad, a amplios sectores sociales que no siguen la discusión política formal. La presencia de compañeros y compañeras militando discurso y folletos refleja que la lucha es con personas, no sólo con cifras y artículos de ley.
La narrativa que buscan instalar no es simplista: se trata de que quienes día a día ponen el cuerpo en fábricas, estaciones, oficinas o comercios reconozcan cómo una reforma afecta su vida concreta. Hablar de precarización no es un argumento frío, sino la traducción de un posible futuro de trabajos más inseguros, menos estables y con menor capacidad de organización colectiva.
@dichoencriollo Con la reforma, una enfermedad deja de ser un derecho protegido: si volvés con una incapacidad, pueden bajarte tareas, horas y salario. La salud pasa a tener costo. No es modernización, no es reforma, es más precarización. NoALaReforma RedDeTrabajadoresArgentinos
La pelea sindical, en este sentido, no se agota en las redes, ni en las plazas ni en los pasillos del Congreso. Se despliega en todas esas arenas, porque defender derechos laborales es, también, defender la dignidad del trabajo como pilar social conquistado con el esfuerzo de generaciones, en el que trabajadoras y trabajadores llegaron a dejar la vida para conquistar beneficios para edificar un futuro y una sociedas más justa.
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