Reforma laboral: el Gobierno acelera y crece el rechazo
El Gobierno busca avanzar con la reforma laboral en sesiones extraordinarias. Sindicatos advierten que el proyecto habilita despidos, precarización y ataques a la negociación colectiva.
El gobierno de Javier Milei volvió a poner en agenda la reforma laboral y aceleró gestiones para avanzar con la ley durante el período de sesiones extraordinarias. La iniciativa forma parte del núcleo duro del programa económico oficial y despierta un fuerte rechazo en el movimiento obrero organizado.
Para los sindicatos, no se trata de una discusión técnica sino de un intento de consolidar un modelo que traslada el ajuste sobre las y los trabajadores, debilitando derechos históricos y habilitando nuevos atropellos patronales.
Los movimientos del Gobierno para avanzar con la ley
En las últimas semanas, el oficialismo intensificó negociaciones con bloques aliados para construir mayorías en el Congreso. El objetivo es tratar la reforma laboral junto a otros proyectos clave del Ejecutivo en febrero.
Desde Casa Rosada sostienen que la iniciativa es necesaria para “modernizar” el mercado de trabajo y atraer inversiones. Sin embargo, el proyecto retoma e incluso profundiza lineamientos incluidos en el DNU 70/2023 y en la Ley Bases.

El proyecto impulsado por el Gobierno plantea una profunda modificación del régimen laboral. Entre los puntos más cuestionados se encuentran la fragmentación de la negociación colectiva y el impulso de convenios por empresa o región.
También propone limitar el derecho de huelga, crear bancos de horas que reducen el pago de horas extras y modificar el sistema de indemnizaciones, abaratando el costo de los despidos.
Un contexto que habilita los abusos patronales
Desde el movimiento sindical advierten que estas propuestas no aparecen en el vacío. En un escenario de recesión, caída del consumo y cierre de empresas, la reforma laboral funciona como un incentivo a la precarización.
Los conflictos recientes en distintas ramas industriales muestran cómo las patronales avanzan con despidos, pagos fraccionados y cierres, amparadas en un Estado que se retira de su rol de control.
La Ley de Modernización Laboral introduce un nuevo sistema indemnizatorio, crea un fondo de asistencia al despido, flexibiliza la organización de la jornada y redefine el esquema de vacaciones, horas extra y sumas variables. Límites a la acción sindical, derecho a huelga y blanqueo.
Frente al avance del proyecto, la CGT y las CTA comenzaron a endurecer su postura. Las centrales sindicales advirtieron que, si el Gobierno insiste con la reforma, no se descartan nuevas protestas y medidas de fuerza a nivel nacional.
Desde los gremios sostienen que la reforma apunta a debilitar a las organizaciones sindicales, recortando su financiamiento y limitando su capacidad de defensa colectiva.
Un proyecto que retoma viejos fracasos
El intento de avanzar con una reforma laboral regresiva tiene antecedentes en la historia reciente. Iniciativas similares durante los gobiernos de De la Rúa y Alfonsín generaron fuerte conflictividad social y terminaron fracasando por la resistencia obrera.
Para los sindicatos, el actual proyecto repite esos errores y desconoce el rol del trabajo como pilar del desarrollo económico y social del país.

Ante este escenario, el movimiento obrero reafirma una estrategia basada en la organización, la unidad y la movilización. Plenarios, encuentros y acciones conjuntas buscan frenar una reforma que consideran regresiva.
Desde el STIA y otros gremios advierten que la defensa de los derechos laborales es inseparable de la defensa de la industria nacional y del empleo registrado.
Te puede interesar –> CGT convoca marcha nacional contra la reforma laboral
Una disputa de fondo sobre el modelo de país
La discusión por la reforma laboral expresa una disputa más profunda. De un lado, un modelo que prioriza la desregulación, la apertura indiscriminada y la reducción de derechos. Del otro, la defensa del trabajo, la producción y la justicia social.
Para el sindicalismo, la salida a la crisis no es flexibilizar ni despedir, sino fortalecer el mercado interno, proteger la industria y garantizar condiciones dignas para las y los trabajadores.
Info Alimentación Noticias del sector de Industrias de la Alimentación