Efecto Milei: cierra una textil con 100 años de historia

Efecto Milei: cierra una textil con 100 años de historia

Cerró la textil Emilio Alal y despidió a 260 trabajadores. La crisis golpea al sector y se suma a otros cierres por la apertura indiscriminada de importaciones y la contracción del mercado interno.

 

l cierre de una empresa centenaria vuelve a encender alarmas en la industria nacional. La textil Emilio Alal, fundada en 1914, anunció el cese de sus operaciones y la desvinculación de 260 trabajadores.

Para el movimiento obrero, no es un episodio aislado. Se trata de un síntoma de época: caída del consumo, avance importador y un marco político que, con la reforma laboral en carpeta, habilita más atropellos patronales.

Una historia industrial que termina en despidos

Emilio Alal confirmó el cierre total de sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y Chaco. La empresa atribuyó la decisión a un “contexto económico y comercial adverso” y a problemas de competitividad.

Detrás del lenguaje empresarial, queda el dato social: 260 familias empujadas a la incertidumbre. En territorios donde el empleo industrial no se reemplaza con promesas de “eficiencia”.

La centenaria empresa Emilio Alal, cuya actividad era principalmente la fabricación de productos para la industria del calzado, accesorios y talabartería, no resistió el modelo libertario.

 

En los últimos días, otra textil sumó conflicto: Eseka S.A. (lencería para marcas como Cocot y Dufour) afronta despidos y pagos fraccionados de salarios, con tensión en planta y protestas.

El cuadro viene de arrastre. En el último trimestre de 2025 ya se registraban recortes en TN & Platex, cierres en Luxo y Vulcalar, y suspensiones en Textilana, entre otros casos del sector.

A esto se suman menciones recientes a otras firmas textiles en dificultades y ajustes de personal al inicio de 2026. La señal es clara: el sector está bajo fuego cruzado.

Las empresas hablan de costos y competitividad, pero el termómetro real está en el bolsillo. Con consumo interno planchado, los talleres y plantas pierden volumen, y las patronales descargan el ajuste con suspensiones y despidos.

El resultado es un círculo vicioso: menos empleo, menos consumo, más cierres. Una economía que se “ordena” a fuerza de achicar la vida cotidiana de las mayorías.

El caso Lamb Weston: el ajuste también pega en alimentos

El golpe no es solo textil. La multinacional Lamb Weston abrió un conflicto por el cierre de su planta en Munro, con cien puestos en discusión y tensión en audiencias, según reportes periodísticos de enero.

En el enfoque gremial, el caso funciona como espejo: cuando el modelo premia la rentabilidad rápida y castiga la producción, las fábricas pasan a ser “variables de ajuste” y el trabajo queda en la intemperie.

El modelo económico de Milei consolida ganadores y perdedores.

 

En este contexto, el intento de reforma laboral opera como amenaza de fondo. Si se debilitan las protecciones, la balanza se inclina aún más hacia las patronales: más presión sobre salarios, más precarización y menos capacidad de respuesta.

El sindicalismo lo lee en clave concreta: cada cierre, cada pago en cuotas, cada despido “por reestructuración” se vuelve más fácil cuando el Estado se retira y naturaliza el conflicto como costo inevitable.

Ante el avance del ajuste, la salida no es individual. La experiencia histórica del movimiento obrero marca un camino: organización en planta, unidad entre sectores y construcción de solidaridad para sostener cada conflicto.

Cuando una empresa baja la persiana, no cierra solo una línea productiva. Se rompe un entramado de saberes, familias y comunidad. Defender la industria es defender trabajo, derechos y futuro.

Te puede interesar –> Gobierno y empresarios planean una reforma laboral de espalda a los trabajadores

LEER TAMBIÉN

Alimentación logró un acuerdo en Alijor tras semanas de lucha

Alimentación logró un acuerdo en Alijor tras semanas de lucha El STIA Buenos Aires alcanzó …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *